Los obispos de la Diócesis de Quilmes se aislaron luego de conocer que habían estado reunidos con una persona que, según se supo luego, había contraido coronavirus.
El presbítero Leonardo Sala, Delegado Episcopal para el protocolo de intervención y traslado del presbiterio de la diócesis Quilmes ante la pandemia de Covid- 19, informó que el obispo de Quilmes, Carlos José Tissera y el auxiliar, Marcelo (Maxi) Margni, tomaron conocimiento en la tarde de este jueves 19 de noviembre que compartieron una reunión el pasado fin de semana con una persona que dio positivo a Covid-19 el lunes último -en referencia al lunes de la semana pasada-.
«Por esa razón y por recomendaciones de precaución, han tomado la decisión conjunta de permanecer en aislamiento de contacto hasta tanto se cumpla el tiempo establecido por los protocolos sanitarios», se informó desde el Obispado.
Según la primera información, «los obispos se encuentran en buen estado de salud y sin síntomas, pero en caso de presentar alguno o malestares se realizarán el hisopado de control correspondiente e informarán a la comunidad Diocesana».
Sin embargo, hasta este domingo no se había informado oficialmente sobre el resultado de los estudios practicados a ambos religiosos.
