Miguel Pires dejó su cargo al frente del fútbol de Argentino de Quilmes tras dos años de gestión que volvieron a terminar con el club sin alcanzar el tan ansiado ascenso. Su salida cierra una etapa marcada por expectativas incumplidas y una pérdida de peso institucional en AFA.
El panorama no mejora con la partida de Adrián “Pirata” Czornomaz, el DT que había logrado conducir al equipo hasta la final. A pesar de su buena campaña, decidió dar un paso al costado, cansado de lidiar con conflictos internos en el club. Las bajas en el plantel también empiezan a sumar preocupaciones: Alejo Tello, figura en el arco, no renovará su vínculo tras finalizar el préstamo, dejando un vacío clave en el equipo.
En medio de este escenario, Guillermo “Búfalo” Szeszurak regresa como entrenador. Aunque es recordado por haber salido campeón con el Mate en 2013, su relación con el presidente del club tiene un pasado conflictivo. En su etapa anterior, fue despedido de forma abrupta, algo que todavía resiente. En 2022, durante una entrevista en el programa Deportes del Sur, expresó su malestar: “Me echaron cuando estábamos haciendo una buena campaña, sin respetar los compromisos asumidos. Me duele porque el Mate está en mi corazón, pero así no se puede trabajar. Todos quieren opinar y deshacer, es difícil avanzar en esas condiciones”.
Además, dejó en claro que la decisión fue tomada directamente por el presidente del club: “Hubo varios dirigentes que querían que sigamos, de hecho, algunos renunciaron tras nuestra salida. Pero fue una decisión unilateral del presidente. Tengo la tranquilidad de haber dado todo”.
El técnico también señaló que había priorizado su vínculo con el club, rechazando una oferta de Los Andes en su momento para quedarse en Quilmes. “Era una apuesta, armamos un plantel austero pero competitivo. Sin embargo, la decisión de despedirme no tuvo que ver con lo futbolístico”, apuntó, dejando un mensaje crítico hacia la dirigencia.
Con un equipo desarmándose, un entrenador que vuelve bajo tensión y una hinchada que exige respuestas, el futuro de Argentino de Quilmes atraviesa un momento de incertidumbre absoluta. La dirigencia tendrá que moverse rápido si pretende evitar un nuevo año de frustraciones en la Barranca.
