Médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro nacional de 72 horas en rechazo a cambios en el esquema de ingresos y condiciones laborales, mientras crece la preocupación por el impacto en la atención a jubilados.
La medida de fuerza, impulsada por la APPAMIA, contempla la suspensión del otorgamiento de turnos, aunque se mantienen las urgencias, recetas y órdenes de interconsulta.
Rechazo a la nueva resolución
El conflicto se desató tras la implementación de la Resolución N° 1.107/2026, que modifica el sistema de pagos para los profesionales.
Según explicó la médica Fernanda Scoccia, los ingresos mensuales podrían caer de alrededor de $2.100.000 a unos $1.400.000, lo que —advierten— compromete la viabilidad de los consultorios.
Entre los principales cuestionamientos, señalan:
- Eliminación de la consulta presencial como ingreso directo
- Inclusión de múltiples prestaciones dentro de un monto fijo
- Reducción de incentivos por formación profesional
Más trabajo, menos ingresos
Los médicos denuncian que la nueva modalidad implica una mayor carga laboral, con turnos cada 20 minutos y tareas adicionales como validaciones en sistemas, recetas, derivaciones e internaciones.
En ese contexto, estiman que el pago por paciente rondaría apenas los $2.100, una cifra que consideran insuficiente frente a las exigencias del sistema.
Riesgo para la atención
Desde APPAMIA alertaron que esta combinación de menor remuneración y mayor demanda laboral pone en riesgo tanto la continuidad de los consultorios como la calidad de la atención para los afiliados del PAMI.
La problemática también afecta a odontólogos, quienes denuncian pagos de apenas $374 por paciente y demoras en los cobros, con prestaciones adeudadas desde diciembre.
Un conflicto que escala
El paro refleja un nuevo foco de tensión en el sistema de salud vinculado a adultos mayores, en un contexto donde los profesionales advierten que las condiciones actuales no garantizan la sustentabilidad del servicio.
Si no hay una revisión de la normativa, el conflicto podría profundizarse en los próximos días, con impacto directo en millones de jubilados que dependen del sistema público de atención.
