Bajo la consigna “La universidad NO se apaga”, la Universidad Nacional de Quilmes será parte de una jornada nacional de 24 horas en defensa de la educación superior, la ciencia y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La iniciativa, que también involucra a instituciones como la Universidad de Buenos Aires, busca visibilizar la crítica situación presupuestaria que atraviesan las universidades públicas, en un contexto de ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Desde la organización advirtieron que “sin financiamiento y sin salarios dignos, lo que produce, genera y crea la universidad pública argentina se va apagando”, en una fuerte crítica al recorte de recursos que impacta directamente en docentes, investigadores y estudiantes.
Una jornada con actividades durante todo el día
En la UNQ, el cronograma se desarrollará entre las 9 y las 20 con una amplia agenda académica, cultural y científica:
- Proyecciones audiovisuales en UNQtv
- Intervención “Los derechos en la mesa” en el comedor universitario
- Encuentros sobre salud mental y consumos problemáticos
- Documentales sobre Malvinas
- Muestras fotográficas en el Espacio Madres y Abuelas de Plaza de Mayo
Por la tarde, se sumarán actividades vinculadas a innovación y territorio, como desarrollo de videojuegos, visitas a laboratorios biotecnológicos y propuestas sobre ambiente, contaminación y zoonosis, además de intervenciones en Florencio Varela.
Desde las 18, habrá clases públicas, radios abiertas, charlas interclaustro y espacios de debate político y académico sobre el presente del sistema universitario.
El cierre incluirá la presentación del coro universitario en “Acordes en lucha” y una transmisión continua de contenidos durante toda la noche a través de los canales institucionales.
Críticas al ajuste y defensa del sistema público
La jornada se enmarca en un escenario de creciente conflicto entre el sistema universitario y el Gobierno nacional, con reclamos por la actualización presupuestaria y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Desde la comunidad educativa sostienen que la falta de inversión pone en riesgo no solo el funcionamiento cotidiano de las universidades, sino también su rol estratégico en la producción de conocimiento, la innovación y el desarrollo del país.
La consigna “La universidad no se apaga” sintetiza ese reclamo: defender la educación pública frente a un contexto que, advierten, amenaza con debilitar uno de los pilares históricos del sistema argentino.
