La Justicia de Quilmes dictó la prisión preventiva del sacerdote detenido hace más de un mes en Berazategui luego de varias denuncias de abuso sexual y corrupción de menores.
Se trata de Franco Alberto Lutens, de 62 años, quien se desempeñaba como sacerdote en la Diócesis de Quilmes, pero había sido apartado de sus funciones al realizarse las primeras denuncias en 2024.
La investigación se inició tras denuncias presentadas por víctimas, cuyas identidades se mantienen bajo reserva. Uno de los primeros en denunciarlo fue un catequista de 19 años, quien luego sumó a otros dos compañeros que se dedicaban a la misma tarea.
Lutens fue apartado de su cargo en junio de 2024, cuando se conocieron las primeras denuncias públicas en redes sociales y la causa penal comenzó a tramitarse formalmente. La causa continúa en etapa de investigación y Lutens será trasladado en las próximas horas para prestar declaración indagatoria ante la fiscalía.
Al religioso se lo acusa de “abuso sexual gravemente ultrajante reiterado agravado por ser cometido por un ministro de culto, en concurso real entre sí, abuso sexual con acceso carnal reiterado agravados por ser cometidos por un ministro de culto en concurso real entre sí y corrupción de menores agravada reiterada”.
Horas después del procedimiento, el Obispado de Quilmes, a través del Obispo Carlos José Tissera, confirmó la detención del sacerdote y reiteró que ya había sido suspendido preventivamente de todas sus actividades pastorales en 2024. Además, informó que el domicilio donde se concretó el allanamiento fue oportunamente notificado a la Justicia.
“El Obispo Tissera lamenta profundamente el sufrimiento de las personas afectadas y pone a disposición al Equipo Diocesano para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables, para acompañarlas junto con sus familias, y se pone a disposición de la Justicia para continuar colaborando de manera activa”, señalaba el comunicado oficial.
