El subsecretario de Pesca y Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Liberman, brindó un balance general del sector donde destacó las buenas perspectivas en materia de producción y el refuerzo de la política de controles y sanciones en materia de pesca ilegal.
«Es un año extremadamente complejo, a la actividad le tocó enfrentar un desafío de lo más difícil con la pandemia, que planteó innumerables problemáticas sanitarias, productivas, de transporte, de logística, y también en materia de precios», dijo Liberman. Al tiempo que subrayó que «le debemos un enorme reconocimiento tanto a las empresas del sector como a los trabajadores y a los gremios, porque lo hemos afrontado en conjunto y lo hemos hecho con muchísima fortaleza. Es un desafío notable».
En cuanto a la zafra del langostino, el funcionario afirmó que «tuvimos problemas como la baja del precio mundial, la más importante de la historia del langostino, a 4.600 dólares la tonelada. Afortunadamente, con el correr de los meses el precio empezó a repuntar y tendió a normalizarse hacia el final de la zafra y estamos llegando a las 150 mil toneladas de langostino en conjunto».
A su vez, también se presentan números un poco más bajos que los del año pasado en merluza pero más altos en calamar.
