El Gobierno provincial modificó el Presupuesto 2026 para destinar los recursos a 26 asociaciones y dos federaciones. El dinero será utilizado para equipamiento, mantenimiento de autobombas y refacciones en los cuarteles.
El Gobierno de Tucumán dispuso una reasignación presupuestaria de $700 millones para los Bomberos Voluntarios de la provincia, luego de los reclamos realizados por el sector ante las dificultades financieras que atraviesan distintos cuarteles.
La medida fue establecida mediante el Decreto N° 2.003/3 (SH), firmado el 28 de agosto por el gobernador Osvaldo Jaldo y publicado el 15 de septiembre en el Boletín Oficial de Tucumán. La decisión contempla subsidios destinados a 26 asociaciones de Bomberos Voluntarios y dos federaciones.
Los recursos tendrán como destino la compra de equipos de protección personal para intervenir en siniestros, el mantenimiento de autobombas y móviles de rescate y la realización de mejoras edilicias en los cuarteles.
Cómo se reasignaron los fondos
Para disponer de los $700 millones, el Poder Ejecutivo realizó una modificación dentro del Presupuesto General 2026.
Según el decreto, los recursos fueron retirados de la jurisdicción correspondiente a Obligaciones a Cargo del Tesoro, dentro de una partida destinada a transferencias a instituciones culturales y sociales sin fines de lucro.
El mismo monto fue incorporado al presupuesto del Ministerio de Seguridad de Tucumán, también dentro de la partida correspondiente a transferencias a instituciones sin fines de lucro.
La fuente de financiamiento son los recursos del Tesoro General de la Provincia. El decreto fue refrendado por el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, y firmado por el secretario de Estado de Hacienda, Adrián Dicker.
La documentación oficial establece específicamente que el expediente había sido iniciado por la Dirección Provincial de Defensa Civil, con el objetivo de tramitar los subsidios para las asociaciones y federaciones de bomberos.
Equipamiento, autobombas y cuarteles
El destino de la partida responde a algunas de las necesidades operativas que los bomberos vienen planteando.
Entre los gastos contemplados figuran la adquisición de equipos de protección personal, necesarios para la intervención de los efectivos en incendios y otros siniestros.
También se incluyen recursos para el mantenimiento de autobombas y móviles de rescate, además de obras y mejoras en los edificios utilizados como cuarteles.
La asistencia apunta así a fortalecer la capacidad operativa de los cuerpos voluntarios que intervienen ante incendios, accidentes, rescates y otras situaciones de emergencia.
El reclamo de los bomberos
La decisión del Ejecutivo provincial se conoció después de una serie de reclamos de los Bomberos Voluntarios de Tucumán, que habían advertido sobre las dificultades para afrontar los costos de funcionamiento y mantenimiento de los cuarteles.
Entre las acciones realizadas por el sector se encontró un “sirenazo” frente a la Casa de Gobierno, con el objetivo de reclamar recursos y exigir el cumplimiento de la legislación provincial relacionada con el financiamiento de las instituciones.
Los cuarteles habían señalado problemas vinculados con gastos de combustible, mantenimiento de unidades, adquisición de equipamiento y otros costos necesarios para garantizar la respuesta ante emergencias.
Ya habían recibido fondos para seguros
La nueva partida se suma a otra asistencia otorgada anteriormente por la Provincia.
A fines de julio, el Ejecutivo tucumano había dispuesto más de $68,5 millones en subsidios para 25 asociaciones de Bomberos Voluntarios y la Federación 3 de Junio.
En aquel caso, los recursos tenían un destino específico: cubrir los costos de seguros de accidentes personales y de responsabilidad civil de los vehículos.
Ahora, los $700 millones tienen un alcance diferente y buscan atender necesidades vinculadas directamente con el funcionamiento y la infraestructura de los cuarteles.
Los bomberos mantienen el estado de alerta
Pese al anuncio de la reasignación presupuestaria, la Federación 3 de Junio de Bomberos Voluntarios de Tucumán señaló que los cuarteles continúan en estado de alerta.
La entidad reconoció la importancia de la asignación, pero advirtió que todavía faltan precisiones sobre aspectos centrales de la distribución de los recursos.
Entre las cuestiones pendientes mencionó cuánto dinero recibirá cada cuartel, cuándo serán acreditados los fondos y si el desembolso se realizará en un solo pago o en cuotas.
La Federación también sostuvo que el reclamo del sector no se limita a la partida de $700 millones, sino que incluye la aplicación de distintos puntos de la Ley Provincial N° 9.039.
Entre las demandas planteadas aparecen el reconocimiento por 25 años de servicio, el acceso a cobertura de obra social, la efectivización de subsidios destinados a equipamiento y una reducción de los trámites administrativos que deben realizar las instituciones.
Desde la organización remarcaron que la reasignación presupuestaria constituye un paso administrativo, pero que la situación será evaluada en función de cuándo los fondos lleguen efectivamente a los cuarteles y de qué manera se atiendan los demás reclamos pendientes.
Una asistencia que todavía debe materializarse
El decreto firmado por Jaldo permite disponer de los $700 millones dentro del Presupuesto 2026 y establece formalmente el destino de los recursos.
Sin embargo, la distribución efectiva entre las distintas asociaciones y federaciones todavía constituye uno de los puntos que los bomberos esperan conocer.
De esta manera, el conflicto financiero que atraviesa a los cuarteles de Tucumán continúa abierto, aunque el Gobierno provincial ya formalizó una partida extraordinaria para atender parte de las necesidades planteadas por el sector.
La discusión ahora se concentra en la implementación de los subsidios, la llegada efectiva del dinero a las instituciones y el resto de las demandas vinculadas con el funcionamiento del sistema de Bomberos Voluntarios en la provincia.
