En un gran operativo que derivó en la realización simultánea de 80 allanamientos, la División de Investigación de Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina (PFA) encabezó un enorme despliegue de la Fuerza Federal en varios lugares de la Ciudad de Buenos Aires y del primer cordón del Gran Buenos Aires para desarticular y detener a las 20 personas que conformaban una organización criminal dedicada al robo y comercialización de teléfonos celulares usados y a la venta de partes de sus componentes.
Los 80 allanamientos (realizados en locales situados en galerías de una de las principales avenidas comerciales céntricas y en domicilios particulares de la Ciudad de Buenos Aires y en otras viviendas del Conurbano) fueron el punto de llegada de un año y medio de investigación criminal que logró establecer la existencia y el funcionamiento de una estructura criminal, su modo de acción, sus miembros y el rol de cada uno de ellos en la misma que se dedicaba a la comercialización ilegal de celulares robados.
Ante la enorme estructura delictiva y la dimensión de la investigación criminal, la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA dispuso para el operativo la colaboración del Departamento Cuerpo Policía Montada; la Guardia de Infantería; 46 Brigadas de la propia Superintendencia de Investigaciones Federales; la División Intervenciones Judiciales; la Sección Alcaidía Madariaga; Sección Alcaidía Cavia; la Sección Alcaidía de la Superintendencia de Drogas Peligrosas; el Departamento Tecnológico de Video Operativo y la División Medicina Legal de la Superintendencia Federal de Policía Científica. Además, dado que la investigación criminal permitió determinar el alcance transnacional del modus operandi y de la composición de los miembros de la banda, en los operativos también participó Interpol Argentina y la Dirección Nacional de Migraciones, dependiente del Ministerio del Interior de la Nación.
Además de las 20 detenciones, en los allanamientos se logró secuestrar, entre otros elementos relevantes, una impresionante cantidad de dinero en efectivo; centenares de teléfonos celulares, tablets; tarjetas Micro SD; tarjetas de SIM; chips; microchips y nanochips; microscopios ópticos digitales, fundas usadas; módulos de teléfonos; destornilladores de celulares; baterías; planchas para desarmar celulares y tablets; una motocicleta y documentación de interés para la causa judicial.
