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Los activos argentinos volvieron a caer y el riesgo país superó los 500 puntos

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Los bonos soberanos registraron nuevas pérdidas y el indicador de JP Morgan avanzó hasta las 506 unidades. Los ADR argentinos operaron mayoritariamente en baja en Wall Street, mientras el S&P Merval retrocedió 0,2%. La tensión financiera internacional, el petróleo por encima de los 100 dólares y la expectativa por la decisión de la Reserva Federal volvieron a presionar sobre los mercados.

Los activos argentinos atravesaron este martes una nueva jornada negativa, en un escenario marcado por la creciente aversión al riesgo a nivel internacional y por la expectativa ante la decisión que tomará la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) sobre las tasas de interés.

Los bonos soberanos en dólares volvieron a operar con mayoría de bajas, mientras que el riesgo país argentino subió 13 puntos básicos, un 2,6%, y cerró en 506 unidades, nuevamente por encima de la barrera de los 500 puntos.

La presión también se trasladó a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street. Entre los ADR se registraron importantes retrocesos, aunque algunas compañías vinculadas con el sector energético lograron escapar a la tendencia negativa debido al fuerte aumento del precio del petróleo.

Los bonos volvieron a quedar bajo presión

Los títulos soberanos emitidos bajo legislación extranjera terminaron la jornada con bajas generalizadas. El Global 2041 cayó hasta 0,88%, mientras que entre los bonos bajo legislación argentina el Bonar 2035 retrocedió 1,34%.

La nueva caída de los títulos de deuda se produjo en un contexto en el que los inversores internacionales están exigiendo mayores rendimientos para mantener posiciones en bonos, particularmente frente al incremento de las tasas de los títulos del Tesoro estadounidense.

En Wall Street, el rendimiento del bono del Tesoro norteamericano a diez años llegó durante la jornada al 5,04%, su nivel más elevado desde 2007, antes de cerrar en torno al 4,99%. El bono a 30 años también alcanzó niveles elevados y terminó con un rendimiento del 5,36%.

Este movimiento resulta relevante para los mercados emergentes porque, cuando los activos considerados de menor riesgo ofrecen mayores rendimientos, aumenta la competencia por el capital internacional y se incrementa la presión sobre las economías con mayor percepción de riesgo.

El riesgo país volvió a superar los 500 puntos

El indicador elaborado por JP Morgan terminó en 506 puntos, después de haber cerrado la semana pasada en 485 unidades.

El repunte refleja el deterioro de los precios de los bonos argentinos y se produce en un momento en que los mercados también observan con atención el calendario financiero argentino y las necesidades de financiamiento de los próximos años.

A la presión internacional se suma la incertidumbre vinculada con el escenario político y económico local, en particular de cara al calendario electoral y a los vencimientos de deuda que deberá afrontar el país.

El mercado, además, se encuentra pendiente de las condiciones financieras internacionales, que pueden afectar el costo de refinanciamiento de la deuda argentina.

Los ADR también sufrieron el golpe

Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York mostraron una mayoría de resultados negativos.

Entre las principales caídas se ubicaron Bioceres Crop, con un retroceso de 5,5%; MercadoLibre, que perdió 3,8%; y el certificado de Grupo Financiero Galicia, que bajó 1,9%.

La tendencia, sin embargo, no fue uniforme.

YPF avanzó 2,3%, acompañada por otras compañías energéticas que se beneficiaron del incremento del precio internacional del petróleo.

En una rueda marcada por la presión sobre los mercados globales, el sector energético encontró así un factor favorable específico: el aumento del valor del crudo mejora las perspectivas de las empresas vinculadas con la producción y comercialización de hidrocarburos.

El petróleo superó los 100 dólares

Uno de los principales factores que condicionó la jornada fue nuevamente el mercado energético.

El Brent llegó a 108,80 dólares por barril, con una suba cercana al 3%, mientras que el petróleo estadounidense WTI avanzó 4,6%, hasta los 106 dólares.

El incremento del crudo se produjo en un escenario internacional atravesado por conflictos geopolíticos y problemas de suministro, que volvieron a alimentar las expectativas de una inflación más persistente.

Para la Argentina, el movimiento tiene efectos contrapuestos. Las empresas petroleras pueden verse beneficiadas por un precio internacional más elevado, mientras que el encarecimiento de la energía puede complicar el escenario inflacionario mundial y las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales.

La Fed, otra pieza clave

Los inversores también operaron con la mirada puesta en Washington.

La Reserva Federal anunciará este miércoles su decisión sobre las tasas de interés, en una jornada que podría generar nuevos movimientos en los mercados internacionales.

La expectativa predominante entre los operadores es una suba de 25 puntos básicos, aunque la decisión estará condicionada por la evolución de la inflación y del mercado laboral estadounidense.

La posibilidad de tasas más elevadas durante más tiempo genera presión sobre los activos de riesgo y contribuye a explicar el clima negativo que atravesó a Wall Street y a los mercados emergentes.

A esto se sumó el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, que llevó a los inversores a reducir exposición en distintos mercados.

El Merval también cerró en rojo

En Buenos Aires, el S&P Merval cayó 0,2%, hasta los 3.083.970 puntos medidos en pesos.

En su versión expresada en dólares, el índice retrocedió 0,4%, hasta las 1.928 unidades.

La mayoría de las acciones que integran el panel líder terminó con pérdidas y Cresud, con una baja de 2,1%, encabezó los retrocesos.

De esta manera, la Bolsa porteña volvió a acompañar, aunque con una caída más moderada, el comportamiento de los mercados internacionales.

Las reservas quedaron debajo de los US$50.000 millones

Otro dato relevante de la jornada estuvo relacionado con las reservas internacionales.

El Banco Central compró alrededor de US$14 millones en el mercado cambiario, pero las reservas brutas disminuyeron en US$458 millones y quedaron en US$49.953 millones.

La caída estuvo vinculada principalmente con pagos efectuados a organismos multilaterales, entre ellos el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de variaciones en la valuación de algunos activos.

El dato volvió a colocar las reservas debajo del umbral de los 50.000 millones de dólares, aunque la dinámica diaria del stock depende tanto de las operaciones cambiarias como de los pagos de deuda y de las variaciones en el valor de los activos que integran las reservas.

Un mercado atento a varios frentes

La jornada dejó así un mercado argentino condicionado por múltiples factores simultáneos.

Por un lado, la suba de los rendimientos de los bonos estadounidenses y la expectativa por la decisión de la Fed generan presión sobre los mercados emergentes. Por otro, el fuerte aumento del petróleo incorpora un componente adicional de incertidumbre sobre la inflación global.

En el plano local, la evolución de los bonos vuelve a ser seguida de cerca porque impacta directamente sobre el riesgo país y sobre las condiciones de financiamiento futuras.

Mientras tanto, algunas empresas argentinas vinculadas con el sector energético encuentran un escenario favorable por el precio del crudo, en contraste con la mayoría de los activos que operan en Wall Street.

Con el riesgo país nuevamente por encima de los 500 puntos, la atención de los inversores estará ahora puesta en la decisión de la Reserva Federal y en la reacción que tengan los mercados internacionales y los activos argentinos durante las próximas ruedas.

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