Según un relevamiento en comercios de cercanía, una familia tipo necesitó casi medio millón de pesos solo para alimentarse. Las frutas y verduras bajaron, pero no alcanzó para frenar la suba general.
Los precios de los alimentos en los barrios populares del conurbano bonaerense subieron 3,48% en mayo, lo que representa un aumento de 0,43 puntos porcentuales respecto de abril. De esta manera, una familia de cuatro personas (dos adultos y dos chicos) necesitó $489.095,33 para cubrir la Canasta Básica de Alimentos (CBA), compuesta por 57 productos esenciales.
Si se considera la Canasta Básica Total (CBT), que incluye otros gastos básicos además de la comida, el ingreso mínimo necesario para no caer bajo la línea de pobreza ascendió a $1.135.657,35.
Los datos corresponden al informe mensual elaborado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), que realiza un relevamiento sobre 850 negocios de cercanía distribuidos en 20 distritos del Gran Buenos Aires. El próximo jueves 12 el Indec dará a conocer el dato oficial de inflación nacional correspondiente a mayo.
El rubro con mayores aumentos fue el de productos de almacén, con una suba del 5,07% en comparación con abril. Le siguieron las carnes, que aumentaron 4,42%. En contraste, las frutas y verduras mostraron una caída del 1,99%, aunque no lograron compensar el alza general.
En la comparación interanual, los productos de almacén subieron 30,7%, las carnes un 55,2% y las frutas y verduras un 28,2%.
Mientras tanto, en un contexto de ajuste y recesión, el impacto de los aumentos en los precios de los alimentos golpea con fuerza a los sectores más vulnerables del conurbano, que destinan buena parte de sus ingresos a la compra de comida.
