Titulares

Martilleros piden reactivar el sector

“Como es de conocimiento público, la situación por la que atraviesan el país y el mundo en esta hora, nos convoca a extremar recaudos en nuestro quehacer cotidiano. Conscientes somos, del difícil equilibrio que resulta de cuidar la salud, por un lado, y tratar de que la más elemental economía de una familia no se desplome hasta niveles que luego serían casi imposibles de remontar”.
Destacó “la preocupante situación de las oficinas inmobiliarias de nuestro distrito, siendo que la mayoría de ellas son de gestión unipersonal y/o familiar”.
“Por tal motivo, en mérito al Decreto 262 -2020 de la provincia de Buenos Aires., deseamos expresarle a la ciudadanía y a los poderes públicos con capacidad de decisión, que, en este caso solo pretendemos que se nos permita realizar tareas administrativas propias de la locación urbana, puesto que el distanciamiento social ordenado por los DNU Presidenciales, de prolongarse en el tiempo, inevitablemente provocará conflictos sociales en la relación entre locador y locatario, que luego serán de difícil solución”.
“No estamos hablando solamente de economía; antes bien, nos preocupa como profesionales de la intermediación inmobiliaria la ruptura que se producirá en muchas familias que alquilan un inmueble, cuando pasado el período de confinamiento, muchos propietarios opten por no volver a alquilar sus inmuebles ante la evidente dificultad de cobrar los alquileres”.
Aseguró que “no es solo el inquilino el que pone en riesgo su renovación contractual, también es importante que se sepa que un gran porcentaje de locadores son pequeños propietarios de barrio, que necesitan ese canon locativo para agregarlo, a veces, a magras jubilaciones o pensiones. Es así, que el alquiler se convierte en muchos casos en indispensable para la subsistencia misma del ser humano (alimentos, remedios,tratamientos médicos, etc.)”.
“Desde nuestro sector, se medió incansablemente para poder subsanar entre locadores e inquilinos, la posibilidad de pago mediante transferencia bancaria; pero, la realidad nos dice que no todo el mundo se encuentra bancarizado. Casi resulta una obviedad agregar que, en muchos casos, tampoco se pagan los servicios, tasas municipales, impuestos provinciales, expensas y otras obligaciones que, lógicamente, en estos momentos se encuentran desde el punto de vista recaudatorio, en franca disminución”.
“Si se nos permitiera trabajar en nuestras oficinas, ello produciría nuestra mediación natural entre locadores y locatarios en los conflictos que ya comienzan a producirse como consecuencia de esta situación extraordinaria; siempre atendiendo la correcta aplicación del Decreto Nacional Presidencial 320-2020, con turnos previos, distanciamiento entre personas, extremos sanitarios, etc”.
Para finalizar “entendemos que con responsabilidad, conciencia y adultez ciudadana podemos llevar a cabo una apertura responsable de nuestras oficinas, ajustándonos estrictamente al protocolo que se adecue a estos efectos”.

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