Aunque aclaró que el barrio “no está aislado”, Berni dijo que las autoridades seguirán “profundizando la cuarentena con medidas mucho más rígidas”.
“En la medida que las personas asintomáticas no circulen, no son un foco de contagio, por eso hay que limitar la circulación en ese lugar”, explicó. El aislamiento total del barrio durará “hasta estabilizar epidemiológicamente y tener una base del estado inmunológico” y que ello durará “no menos de 14 días, que es lo que le va a garantizar transitar con mucha más seguridad”.
La policía bonaerense controlará las entradas y salidas de Villa Azul a la par que se realiza “una cuarentena profunda”, anticipó Berni al ser entrevistado en televisión. “Aislar un barrio es hacer una cuarentena muy focalizada donde hay que mantener una ausencia de circulación por la calle”, explicó.
“Ante ese requerimiento tan importante, tiene que haber una fuerte presencia del Estado, que tiene que suplir todas las acciones que normalmente necesita una persona para sobrevivir: la asistencia alimentaria muy fuerte y una asistencia sanitaria”.
A partir de este domingo, “la gente no sale de sus casas a menos que las condiciones habitacionales, si es que da positivo, no son aptas para hacer la cuarentena en su casa”, dijo sobre los posibles infectados. En cuanto a la seguridad, ante el miedo de los habitantes de que se usurpen sus viviendas, Berni replicó que existirá “una fuerte presencia policial”, ya que “esto en una villa es muy normal, por sobre todo de aquellos que venden droga y se apropian de la casa y la usan como búnker durante dos o tres semanas y desalojan a sus habitantes a punta de pistola”.
“Tenemos 80 efectivos adentro del barrio, todos con su protecciones individuales, que van a ejercer no solamente el control y tarea de seguridad ciudadana, sino fundamentalmente hacer una guía sobre el accionar de la gente del barrio”, explicó Berni.
