La comisaría tercera realizó un operativo en la Clínica Privada Ceni, que viene siendo cuestionada por los pacientes desde hace años por malos tratos, negligencia y falta de higiene. Si bien no trascendió el motivo del procedimiento, las versiones que circularon ayer daban cuenta desde la atención inadecuada de casos de coronavirus hasta un enfermo que habría sido atado a su cama.
Más allá de que para este medio fue imposible ayer comunicarse con la comisaría tercera, llamó la atención la presencia de dos patrulleros y vecinos frente a la cuestionada clínica privada de Andrés Baranda Nº 1078.
Allí, uniformados ingresaron al sanatorio mientras un grupo de familiares de pacientes se reunió en la puerta con diversos reclamos.
Una de las versiones indicaba que un paciente habría sido encontrado atado de pies y manos en una cama, lo que habría desatado la indignación y los cuestionamientos de parte de sus familiares.
Asimismo, otras personas reunidas en el frente del sanatorio aseguraban que fueron atendidos enfermos de COVID-19 sin los recaudos del caso, lo que puede producir un contagio masivo dentro del centro de salud.
Ayer, en Facebook, una usuaria se quejó por la pésima calidad con la que habría sido atendido un familiar, al señalar que los responsables de la clínica fueron «muy crueles por no dejarnos despedirnos por un audio».
Se desconoce si el fallecimiento tiene que ver con el procedimiento, aunque se debe tener en cuenta que es común que los pacientes con COVID-19 fallezcan en total aislamiento.
Hace semanas este medio publicó el caso de Sabrina Meneghesso, que denunció las pésimas condiciones en que fue atendido su suegro que ingresó el año pasado con una infección en la rodilla y, tras varias idas y vueltas, falleció en abril por una sepsis generalizada.
La clínica de Andrés Baranda al 1000 fue clausurada en 2018 tras detectar una inspección municipal irregularidades en materia de seguridad e higiene y constatar que el lugar no contaba con la habilitación correspondiente.
Se labraron actas por el hallazgo en la calle de residuos comunes mezclados con patogénicos y por no cumplir con la normativa de Bromatología en la cocina.
