El Cervecero perdió ante Gimnasia en el 23 de Agosto y volvió a dejar una imagen preocupante. Apenas suma 1 de los 9 puntos disputados en este inicio de torneo y crece la incertidumbre sobre el ciclo de Alfredo Grelak.
Quilmes volvió a tropezar, esta vez frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, y el arranque del campeonato empieza a transformarse en un problema serio. Con esta derrota, el equipo acumula apenas 1 punto sobre 9 posibles, números muy por debajo de las expectativas para un plantel que fue armado para pelear arriba.
El conjunto dirigido por Alfredo Grelak tuvo un primer tiempo discreto, donde pago caro una mala salida desde el fondo. Hugo Soria recupero en salida y vencio a Esteban Glellel en lo que fue el 1-0 definitivo. Con dificultades para imponerse y sostener la pelota. Sin embargo, en el segundo tiempo mostró una reacción: durante un tramo del complemento fue superior, empujó a su rival contra su campo y generó algunas aproximaciones que ilusionaron con el empate. En ese pasaje, Quilmes logró mayor intensidad y presencia en campo contrario, aunque no pudo traducir ese dominio en situaciones realmente claras ni en el gol que le permitiera rescatar al menos un punto.
Con la caída en Jujuy, Grelak suma su segunda derrota en este 2026, en un contexto donde los resultados no acompañan y el equipo todavía no encuentra una identidad definida. El único punto conseguido hasta ahora no alcanza para maquillar un inicio que está lejos de lo esperado por los hinchas.
El margen de error empieza a achicarse. Si bien el torneo recién comienza, el presente obliga a una reacción inmediata. Quilmes necesita recuperar solidez, confianza y, sobre todo, resultados. Porque más allá de que el campeonato es largo, el arranque ya encendió las primeras alarmas.
