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Rutas nacionales al borde del colapso: el deterioro provoca demoras de hasta cuatro horas

Rutas nacionales al borde del colapso: el deterioro provoca demoras de hasta cuatro horas Rutas nacionales al borde del colapso: el deterioro provoca demoras de hasta cuatro horas
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Un relevamiento sobre el estado de la infraestructura vial detectó 37 tramos deteriorados en 21 provincias, con una extensión total de 4.625 kilómetros. Los transportistas advierten sobre baches, calzadas destruidas y falta de señalización, problemas que aumentan los costos logísticos y complican el traslado de mercaderías.

El deterioro de las rutas argentinas genera demoras de hasta cuatro horas para el transporte de cargas y suma dificultades para una actividad clave para la producción y el comercio. Un relevamiento elaborado por la consultora Focus Market junto con la Primera Asociación de Empresarios de Transporte Automotor de Carga (PAETAC) identificó 37 tramos en malas condiciones distribuidos en 21 provincias.

Los sectores relevados abarcan aproximadamente 4.625 kilómetros y presentan distintas deficiencias, entre ellas baches, calzadas sin asfalto, banquinas deterioradas y señalización insuficiente. Las condiciones obligan a reducir la velocidad, prolongan los recorridos y elevan los gastos de combustible, neumáticos y mantenimiento de los vehículos.

El informe vuelve a poner el foco en el estado de la red vial y en las consecuencias de la falta de obras y mantenimiento para quienes dependen de las rutas nacionales para trasladar productos desde los centros de producción hasta los principales mercados, puertos y pasos fronterizos.

Cuáles son las rutas más comprometidas

Entre los corredores identificados aparecen las rutas nacionales 151, 152 y 40, señaladas por los transportistas por el nivel de deterioro de distintos sectores.

La Ruta Nacional 151, entre Puelén y Cipolletti, en un tramo de aproximadamente 210 kilómetros, figura entre los corredores más afectados. El relevamiento también menciona un siniestro fatal reciente en esa traza, aunque los datos difundidos no permiten establecer las circunstancias del hecho ni atribuirlo directamente al estado de la calzada.

Otro caso crítico es el de la Ruta Nacional 152, que fue descripta como intransitable por los transportistas consultados. Los problemas de circulación en estos corredores afectan especialmente a los vehículos de carga, que deben adaptar sus velocidades y afrontar mayores riesgos de daños mecánicos.

La situación más grave en términos de demora estimada se registra en la Ruta Nacional 40, entre Perito Moreno y Gobernador Gregores, en Santa Cruz. Según el informe, recorrer ese tramo puede demandar cuatro horas y ocho minutos adicionales.

En Chubut, la Ruta Nacional 25 presenta alrededor de 500 kilómetros afectados y una demora estimada de dos horas y 50 minutos. A su vez, sobre la Ruta Nacional 3, entre San Miguel del Monte y el cruce con la Ruta Nacional 226, el tiempo extra de viaje alcanza las dos horas y 22 minutos.

Más de 4.500 kilómetros con problemas

Del total relevado, 35 tramos corresponden a rutas nacionales y suman aproximadamente 4.540 kilómetros. Los dos sectores restantes pertenecen a rutas provinciales y comprenden unos 85 kilómetros.

El estudio también señala dificultades en distintos puntos de las rutas nacionales 3, 14, 16 y 40, con problemas que van desde baches y desvíos hasta un deterioro generalizado de la superficie de circulación.

Los resultados corresponden a los tramos reportados por los transportistas que participaron de la consulta. Por ese motivo, no constituyen un inventario exhaustivo de toda la red vial argentina, aunque permiten dimensionar los inconvenientes que enfrenta el sector en diferentes regiones del país.

La extensión de los tramos afectados y las demoras registradas muestran que el problema no se limita a una ruta o provincia en particular, sino que alcanza a corredores utilizados para el transporte de mercaderías y la conexión entre distintas zonas productivas.

El deterioro de las rutas encarece el transporte

Las consecuencias del mal estado de los caminos exceden el tiempo perdido durante los viajes. La circulación sobre calzadas deterioradas incrementa el consumo de combustible, acelera el desgaste de neumáticos y componentes mecánicos y obliga a destinar mayores recursos a reparaciones.

Damián Di Pace, director de Focus Market, advirtió que estas condiciones elevan los costos operativos y generan demoras en las entregas. Según explicó, el deterioro de la infraestructura vial reduce la productividad y afecta la rentabilidad de las empresas de transporte.

Los retrasos también complican la planificación logística. Los recorridos que demandan más tiempo pueden alterar los horarios de entrega, dificultar la coordinación de cargas y descargas y afectar la utilización de los camiones.

A estos inconvenientes se suma la seguridad vial. Los baches, las banquinas descalzadas y la señalización deficiente obligan a los conductores a extremar las precauciones, especialmente durante la noche o en condiciones de visibilidad reducida.

El impacto sobre la producción y las exportaciones

El estado de las rutas también repercute en la competitividad de la economía. Una parte importante de la producción argentina depende del transporte terrestre para llegar a los centros de consumo, las terminales portuarias y los pasos fronterizos.

Cuando los recorridos se vuelven más lentos y costosos, el traslado de alimentos, materias primas e insumos requiere más recursos. Esa situación puede encarecer las operaciones de las empresas y reducir sus márgenes, en particular en actividades que dependen de grandes volúmenes de carga y distancias extensas.

Di Pace señaló que el problema no se limita al costo que debe afrontar una empresa transportista, sino que también involucra el impacto de la logística sobre la producción nacional y su capacidad para competir en los mercados internacionales.

El posible traslado de esos mayores costos a los precios finales representa otra consecuencia a considerar, aunque el relevamiento no cuantifica cuánto podrían aumentar los valores de los productos por esta causa.

La infraestructura vial, un factor clave para la economía

El diagnóstico sobre los 37 tramos deteriorados vuelve a poner en discusión la importancia del mantenimiento y la inversión en infraestructura vial. Para el transporte de cargas, las rutas constituyen una herramienta central para sostener el abastecimiento, conectar regiones y facilitar el movimiento de la producción.

Las demoras de hasta cuatro horas registradas en algunos corredores reflejan el costo que las deficiencias de la red pueden imponer sobre la actividad económica. A esto se suman los riesgos para los conductores y el desgaste adicional de los vehículos.

El relevamiento de Focus Market y PAETAC ofrece una radiografía de los sectores denunciados por los transportistas y advierte sobre sus consecuencias para la logística. La magnitud total de los kilómetros afectados, sin embargo, no representa una evaluación completa de todas las rutas del país, sino una muestra de los problemas identificados en los corredores relevados.

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