Un local de venta de ropa que funciona desde hace once años en el centro de Quilmes anunció el cierre definitivo y puso todas las prendas en liquidación.
Se trata de Sea Quest, que funciona en Alsina 160. «Todavía estamos acá, un poco más. No nos extrañes, vistanos», anunciaron en las redes sociales, anunciando los últimos días de actividad.
El cierre del local comercial se suma al de pequeños supermercados, restaurantes, panaderías y comercios de distintos rubros que bajaron sus persianas en los últimos años por la cadía del consumo y el aumento de los costos.
En agosto, las ventas en los comercios minoristas pyme tuvieron una caída del 0,2% en comparación con el año pasado y acumulan un descenso del 2,4% en lo que va del año.
“Hay una cantidad impresionante de locales vacíos. Lo mismo que vieron ustedes lo vemos nosotros varias veces por día. Debe ser récord o estar muy cerca del récord”, dijo hace cuatro meses Claudio Denovitzer, presidente del Paseo Comercial de Quilmes.
“Todos sabemos que estamos atravesando una crisis importante. Hay una retracción en las compras y todavía falta que algunos propietarios se ajusten a los valores actuales”, aseguró.
De acuerdo con su análisis, algunos locales medianos ubicados en sectores estratégicos del centro quilmeño tienen alquileres pretendidos de entre 5.000 y 7.000 dólares mensuales, mientras que los espacios de mayores dimensiones llegan incluso a valores de entre 10.000 y 20.000 dólares.
Los concejales de Quilmes Gabriel Fiori y Ariel Burtoli, integrantes del Movimiento Derecho al Futuro, presentaron en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza destinado a aliviar la carga tributaria de los pequeños y medianos comercios.
Entre sus principales puntos se encuentra el congelamiento de la Tasa por Servicios Generales (TSG) y de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene, con la suspensión de actualizaciones, aumentos de alícuotas y modificaciones de importes mínimos durante la emergencia.
El proyecto también contempla la exención del pago de derechos de publicidad y propaganda para carteles, marquesinas y anuncios propios de los comercios, siempre que estén ubicados en sus frentes, vidrieras o accesos.
Además, propone una reducción del 20% en los derechos por ocupación del espacio público, que alcanza a mesas y sillas instaladas en la vía pública y a los puestos de feria.
