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Trabajadores marítimos: los riesgos de contagiarse el nuevo Coronavirus

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En las últimas horas se confirmó que los 29 integrantes de la tripulación oriunda de la Ciudad de Corrientes, Mar del Plata, Puerto Deseado, Provincia de Santa Fe, entre otras, del buque congelador tangonero Aresit, cuya armadora es la empresa Pesquera Deseado S.A., habían contraído coronavirus, luego de que ser testeados hisopados por una laboratorio en Puerto Deseado, “que nunca les brindó el resultado hisopado de manera oficial”, donde el barco permanece aislado en un sector del muelle, desde el 28 de julio pasado, señaló el abogado Nicolás Schick.

“Si bien 10 de ellos han logrado abandonar el barco, al día de hoy 19 trabajadores del mar continúan embarcados en dramáticas condiciones sanitarias, con instalaciones sin sanitizar, con 60 toneladas de langostino a bordo, hacinados sin elementos de protección personal, con basura, y escasa agua potable”, apuntó el letrado.

En este sentido, Schick, explica que “la aseguradora de Riesgos de Trabajo no envió médico para asistirlos, ni cumplió con su obligación de brindar las prestaciones médicas necesarias e indispensables a su cargo, la entrega de  insumos para preservar la integridad de todos los individuos contagiados embarcados. Desde el arribo a puerto, los tripulantes debieron ser desembarcados y trasladados al centro hospitalario al cual se derivará a los individuos afectados por el COVID-19 de Puerto Deseado, ubicándolos en lugares específicos de aislamiento dentro de las instalaciones, y en caso de ser necesario, de uso exclusivo fuera de estas. El único servicio brindado por la ART consistió en que, cada 48 horas, un infectólogo se comunica telefónicamente para conocer la evolución de su cuadro. Tampoco se puso a disposición los medios de transportes para evacuarlos del buque, y seguir con la recuperación en un lugar adecuado en condiciones dignas.

En estas condiciones permanecían los tripulantes

Los trabajadores embarcados en el Aresit se contagiaron por no haberse cumplido con los lineamientos estrictos de los protocolos de sanitarios para ingresar al buque e iniciar el recorrido para la captura del “oro rojo”.

Al haber cambios y modificaciones de tripulación se debió presentar los certificados de evaluación médica de los tripulantes, ante la autoridad portuaria local, para que habilite el embarque y eso no se cumplió. De esta manera ingresó al buque más de un trabajador infectado que fue propagando el virus a lo largo del recorrido, presentándose en alta mar los síntomas en toda la tripulación.

El buque pesquero es un establecimiento riesgoso y peligroso, donde los espacios de convivencia son pequeños, se comparten camarotes, baños y se tocan superficies comunes, razón por la cual, la propagación de la infección entre los tripulantes es inevitable si uno de ellos está infectado. 

Actualmente, los 19 trabajadores embarcados en buque Aresit se encuentran a las espera de ser evacuados para completar su recuperación, de una enfermedad viral que se han contagiado por el “ hecho y en ocasión de trabajo” por lo tanto, las empresas armadoras como la ART resultan responsables por los daños psíquicos, morales que atraviesan por la falta de cumplimientos de las más elementales  normas de seguridad e higiene; el Covid-19 es una enfermedad profesional -no presunta- reparable, y por lo tanto los responsables oportunamente deberán ser condenados”.                                                              

     
                                                                   

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