Respiradores, purificadores de aire, protectores faciales y camisolines. Todos estos elementos se convirtieron en necesarios ante la pandemia de Covid-19 y llevó a la empresa Body Health, que desarrolla máquinas para tratamientos estéticos, a sumarse a las fábricas que cambiaron parte de su línea para producirlos.
«Parte de los recursos monetarios y los empleados se abocaron, en el momento que comenzó el confinamiento, a trabajar en el desarrollo de líneas específicamente asociadas a la emergencia sanitaria: a partir de allí, se derivó en el desarrollo de los respiradores, elementosdesechables y el esterilizador para ambientes”, contó a Telam Diego Bazurro, uno de los socios de la firma.
El proyecto comenzó con el aval de profesionales expertos en la materia y con el visto bueno de organismos especializados. Un
Un sector de los trabajadores siguieron abocados, en el mediano y largo plazo, a la producción específica del desarrollo de tecnología para cuidados estéticos.
Entre los insumos producidos predominan respiradores artificiales autónomos, purificadores que eliminan el 99 por ciento de virus, bacterias y agentes patógenos presentes en el aire, protectores faciales que actúan como barrera sanitaria, kits de camisolines, botas y cofias descartables y barbijos desechables.
Todo este equipamiento fue producido en un margen estrecho de tiempo e ideado para responder a los protocolos sanitarios y asepsia que es imperativo respetar, de ahora en adelante, en todo espacio de tránsito humano.
