Trabajadores del organismo científico realizan una protesta con vigilia en todo el país para denunciar la crítica situación salarial y presupuestaria. Piden frenar el ajuste de Milei y garantizar la continuidad de la ciencia pública.
En plena semana de entusiasmo por la transmisión en vivo de una expedición científica en el fondo del mar, el CONICET va al paro contra el ajuste de Milei con una jornada de protesta que incluye paros y vigilias en distintas sedes del país.
La medida, impulsada por ATE y diversas agrupaciones del sector científico, busca visibilizar el deterioro de las condiciones laborales, los recortes presupuestarios y la falta de respuestas del gobierno nacional frente a la crisis que atraviesa la ciencia argentina.
Desde la Red Federal de Afectadxs advirtieron que «la investigación en Argentina está en una situación límite» y que, de no revertirse la política de ajuste, «se pone en riesgo la continuidad de becas, proyectos estratégicos y el desarrollo científico nacional».
La protesta ocurre en un contexto de fuerte repercusión mediática por el streaming del CONICET desde las profundidades del océano, un fenómeno que generó entusiasmo en redes sociales y fue seguido por miles de personas. No obstante, los trabajadores señalaron que esa visibilidad contrasta con una realidad crítica.
“Nos alegra que el trabajo del CONICET despierte interés, pero la situación es real y urgente. Necesitamos salarios dignos y presupuesto para sostener la ciencia pública”, explicaron desde ATE.
Con el CONICET en paro contra el ajuste de Milei, el conflicto vuelve a instalarse en la agenda pública y suma presión sobre el Gobierno en un momento de creciente malestar en distintos sectores del Estado.
