El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Ministerio de Salud de la Nación participan de un operativo en conjunto para el traslado a disposición final de 4,2 millones de dosis de vacunas que vencieron entre 2016 y 2019, durante la gestión del Gobierno anterior, por lo que nunca cumplieron su cometido de preservar la salud de los argentinos.
De las acciones participaron los titulares de la Dirección Nacional de Sustancias y Productos Químicos, Jorge Etcharrán, y de la Coordinación de Residuos Peligrosos, Oscar Taborda; ambas reparticiones dependientes de la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental, a cargo de Sergio Federovisky, de la cartera ambiental nacional. Y del Ministerio de Salud formó parte Juan Manuel Castelli, director nacional de Control de Enfermedades Transmisibles.
Ambas carteras nacionales concurrieron al frigorífico Oneto y Compañía, ubicado enSolís 1958 de la Ciudad de Buenos Aires, donde se encontraban las dosis de vacunas expiradas en refrigeración, de los tipos antigripal adulto, Prevenar 13, Sabin oral, antipoliomelítica, anticólera y DPT-A, entre otros. En este contexto, se desplegaron las acciones para transportar los insumos médicos hacia un establecimiento habilitado para su tratamiento y disposición final.
El costo de las vacunas demandó una inversión de 1.400 millones de pesos.
