Sweeney reveló que la RFU perdió 18 millones de dólares a causa de la inactividad y que esa cifra ascenderá a 133 millones si se cancelan los partidos internacionales de noviembre próximo.
La posibilidad de tener que posponer los cotejos del Torneo de las 6 Naciones 2020 o jugar la próxima edición a puertas cerradas agudizaría aún más la crisis del sector.
«El 85 por ciento de nuestros ingresos provienen de ser locales en los partido a celebrarse en Twickenham», dijo Sweeney en una reunión del comité del Reino Unido de Digital, Cultura, Medios y Deporte (DCMS).
«Si nos encontramos en una situación en la que estamos hablando de que los partidos de las 6 Naciones se verán afectados durante febrero y marzo de 2021, entonces tendríamos que acudir al gobierno por algún tipo de apoyo», dijo el dirigente.
El presidente de la English Football League (EFL), Rick Parry, y el presidente ejecutivo de la Junta de Cricket de Inglaterra y Gales (BCE), Tom Harrison, también explicaron a los políticos la gravedad de la crisis financiera que enfrentan sus deportes.
Las fechas del 6 Naciones de este año están programadas para recuperarse en octubre y noviembre, e Inglaterra tendrá que jugar la ventana de noviembre después, partidos que no hay seguridad de que se jueguen.