Con un gol de Francisco Ilarregui, Quilmes consiguió clasificarse para la próxima instancia de la Primera Nacional y evitó un fracaso deportivo, como hubiese sido el hecho de haber quedado eliminado entre los ocho peores de su zona y no haber podido acceder a la lucha por conseguir el segundo ascenso.
Sin embargo, el delantero del Cervecero indicó que «la palabra fracaso para mí es muy fuerte. No me hubiese sentido un fracasado si hubiese ocurrido la eliminación, porque me levanto todos los días y me rompo el lomo para trabajar y ayudar a la gente que tengo cerca e intento mejorar todos los días. Para mí no era un fracaso pero sí hubiera sido una decepción, porque esta camiseta necesita estar a la altura de este torneo y pelearlo; lo demostramos, pero hay que seguir».
El goleador señaló que siempre tuvo confianza en las posibilidades del equipo, a pesar que las chances dependían de otros resultados que finalmente se dieron más allá del triunfo del Cervecero ante Brown de Adrogué (1-0).
«Tenía mucha fe, al igual que toda la gente que me rodea que estaba muy positiva; es hermoso vivir estas alegrías del fútbol. Aunque también estoy triste por haber sentido una molestia, porque siempre me pasa algo, pero como ocurre en la vida siempre hay que seguir. Veníamos de una semana difícil con esto de la pandemia y es muy difícil, pero estamos juntos en esto y es muy linda la victoria para poder calmarnos un poco. Ahora hay que ir por más», avisó Tico Ilarregui.
Con un fuerte remate que venció las manos del arquero de Brown de Adrogué, Mauro Ruggiero, le dio la ansiada victoria a Quilmes. Francisco Ilarregui es el goleador del equipo en este torneo, mostrando una versión distinta al futbolista que había dejado la institución para irse a Argentinos Juniors. En esta versión se hizo amigo de la red.
«Yo analizo mi etapa de jugador, muchas veces me dijeron que no pateaba al arco y debía estar más cerca del gol, había que cambiar; esa confianza de no volverme loco, me dio fe. En la jugada anterior había encarado pero la había perdido y en la otra pateé, por eso destaco la actitud que tuve para volver a intentarlo. Me ayudó un poco el arquero, pero fue un remate fuerte que por suerte entró», simplificó el delantero del Cervecero.
Pero tras su gol hubo que sostener la ventaja y sobre todo en un segundo tiempo, en donde el equipo asumió un rol netamente defensivo para cuidar ese gol convertido en la etapa inicial. «Aguantar el resultado fue increíble, los veía de afuera (fue reemplazado a los 8 minutos del complemento por Ramiro Arias), cómo corrían, cómo hablaban, cómo metían, fue una muestra de carácter de grupo. Era un partido de muchas emociones, en el primer tiempo salí ahogado, nunca me costó tanto cambiar el aire. Tenemos una emoción muy grande por nosotros y por la gente que le queremos demostrar que estamos a la altura de representar esta camiseta», apuntó.
Sobre su lesión, con preocupación comentó: «sentí que se me trabó la rodilla y el isquiotibial me defendió el latigazo en el ligamento; sentí un estiramiento muy fuerte, pero pudo ser una jugada aún más desafortunada».
La próxima fase
Ahora viene otra instancia que será decisiva en cada partido, ya que habrá eliminación directa. No se tendrá en cuenta la posición en la tabla ni habrá ventaja de localía o deportiva. Será un partido en campo neutral y el que gana avanza y el que pierde queda eliminado. En caso de empate habrá definición desde el punto del penal.
Francisco Ilarregui consideró que «todos los equipos son duros en esta categoría y Agropecuario (el próximo rival) es un equipo que intenta jugar; va a ser difícil. Hay que entrar en la cancha y tratar de imponer la camiseta de Quilmes, para demostrar que es el más grande de la categoría. No se gana con la camiseta pero sí con la actitud de demostrar que queremos y que podemos».
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