En un contexto de caída del consumo de carne vacuna, que en 2024 alcanzó mínimos históricos en el país, los cortes aumentaron un 10% debido a una importante reducción de la oferta en el Mercado de Hacienda. Mientras que los carniceros adviertieron que «cada vez es muchísimo más complicado comprar».
En las últimas semanas, los frigoríficos aplicaron un aumento del 10% como consecuencia de la menor disponibilidad de ganado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG).
Este incremento se notó en tres jornadas consecutivas, lo que fue el indicio de que el aumento de precio estaba siendo convalidado y al mismo tiempo se comienza a reflejar en algunas carnicerías del Area Metropolitana de Buenos Aires.
Vale recordar que las carnicerías en un contexto de caída de demanda por carnes, puede optar por dos alternativas: aumentar el precio de algunos cortes y/o mantenerlos en los cortes más elegidos, para no perder a los clientes. La otra alternativa es absorber este aumento del costo, aunque no todos los locales están en condiciones de hacerlo.
El mercado ganadero considera que en 2025 se achicará la oferta por efecto de las sequías. De cara a los próximos meses, lo más probable es que siga escaseando la hacienda de consumo y el precio de la carne se regulará por mostrador.
EN 2024…
El cruce de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCRA) revelan que, por primera vez en la historia de la República Argentina, se consumió más pollo que carne vacuna: en 2024 se demandaron 49,3 kilogramos por habitante promedio de productos avícolas, contra 48,5 kilos de alimentos bovinos.
Este índice representa el nivel más bajo de consumo de carne de vaca en los últimos 28 años según las estadísticas de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).
La brecha de la cifra se expresa si se lo compara con el consumo promedio del país entre 1950 y 1980, cuando alcanzaba los 84 kilos por persona.
