Pedro Monzón, entrenador de Argentino de Quilmes, expresó su profunda tristeza y su dolor por la muerte de Diego Armando Maradona, quien falleció el miércoles de la semana pasada. El DT del Mate fue compañero de Pelusa en el seleccionado argentino durante el Mundial de Italia 1990.
«Me cuesta expresar lo que siento. Perdí a un amigo, a un hermano, a un padre, a un compañero. Lo llevo en el corazón, siempre lo voy a amar», manifestó.
«Gracias a los hinchas que hicieron el mural, es un humilde homenaje. Hay mucha gente que lo quiere, estas son forma de demostrar nuestro amor, en Argentino de Quilmes lo queremos mucho», aseveró.
Moncho, de 57 años, siente una admiración enorme por Maradona desde que se conocieron y siempre se lo hizo notar al 10.
Monzón le demostró su cariño, era quien lo cargaba y le suplicaba que lo ayudara a convertir un gol durante la Copa Mundial de Italia. Y lo cumplió ante Rumania (1-1), por la Fase de Grupos. «Diego me hizo marcar el gol de mi vida; en las prácticas lo abrazaba y le besaba el pie. Yo hacía cosas que el resto de los jugadores no hacían, tal vez no se animaban y él sabía que le tenía un cariño enorme. Me dijo que me metiera en el primer palo, salté y cabeceé e hice el gol. Como los rivales no me conocían, nadie me marcó y pude hacer el gol», relató.
«No creo que haya tenido un partido malo, él sabía que salía a la cancha e iba a hacer todo bien. Él nos decía a nosotros que éramos los mejores. Me decía: ‘vos sos el mejor de todos, vos sos un gran de defensor’. Nos motivaba a nosotros, eso era admirable. Cuando salíamos a la cancha, salíamos confiados. Era importante su apoyo», resaltó.
«Dios se llevó a nuestro Dios, se llevó a nuestro gran capitán. Le mando un fuerte abrazo a Claudia (Villafañe), quien fue su gran amor. Les envío mi pésame a Claudia y a sus hijas y a sus hijos. Se lo dije una vez a ella, siempre voy a estar a su disposición para lo que ellos necesiten», sostuvo.
«Diego parecía que estaba mejor, lo notaba bien. Tenía muchas ganas de verlo. Deseaba que mejorara de salud y que estuviera contento. Todas las personas que lo amamos queríamos verlo, esté como esté. Hemos visto que Diego se ha recuperado de las peores y pensábamos que podía recuperarse», aseguró.
«Cuando me enteré de la noticia no me entraba en la cabeza, quería que no fuese verdad. Creía que Diego podía salir de esta situación», expresó.
«Es una tristeza enorme saber que no vamos a tener al más grande de nuestro lado», concluyó.
El dolor no se irá, pero los recuerdos ahora cobran más vida que nunca.
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