El Gobierno británico informó la detección de 892 contagios de coronavirus, frente a los 670 de ayer, mientras que el número de nuevas muertes fue de 65, y expertos advierten sobre la posibilidad de un aumento de las infecciones.
En la última jornada 183 pacientes diagnosticados con coronavirus fueron ingresados a los hospitales, lo que suma un total de 1.152 internados en el país, de los cuales 77 se encuentran en unidades con respiración asistida.
Al confinamiento parcial decretado en la ciudad inglesa de Manchester y otras zonas del norte de Inglaterra la semana pasada, hoy se sumó la localidad escocesa de Aberdeen, donde se detectó un repunte de los contagios. Los bares, restaurantes y otros negocios abiertos al público deben cerrar sus puertas esta tarde y se ha limitado la entrada y salida de la ciudad, en la que viven unas 200.000 personas.
El Gobierno regional escocés identificó 54 casos hasta ahora en Aberdeen y registró 191 contactos cercanos que fueron aislados preventivamente, si bien las autoridades anticipan que esas cifras pueden aumentar en los próximos días.
