El Senado debatirá este viernes desde las 11 los proyectos de reforma laboral y del nuevo Régimen Penal Juvenil. El oficialismo buscará cerrar el período de sesiones extraordinarias con una última victoria legislativa antes del discurso que el presidente Javier Milei dará el domingo ante la Asamblea Legislativa.
Según el orden del día acordado entre los bloques, primero se tratará la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo y luego la ley penal juvenil, aprobada recientemente por la Cámara de Diputados.
Régimen Penal Juvenil
La iniciativa reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad y establece un nuevo sistema de sanciones para menores que cometan delitos.
El proyecto prevé desde sanciones breves hasta penas de hasta 15 años de prisión en los casos de delitos graves. Además, introduce un régimen especial que contempla medidas alternativas a la cárcel y mecanismos de resocialización.
Entre sus puntos principales, se establece que los menores no podrán ser alojados junto a adultos en lugares de detención. Para delitos con penas menores a tres años se descarta la prisión, mientras que en delitos con penas de entre tres y diez años —cuando no haya muerte o lesiones graves— se priorizarán sanciones de carácter social y educativo.
Reforma laboral
El otro proyecto central de la sesión es la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que propone cambios profundos en el sistema de despidos, vacaciones, negociaciones colectivas y derecho de huelga.
El Senado tratará el único cambio que introdujo Diputados al proyecto original: la eliminación del artículo 44, que establecía una reducción salarial durante licencias por enfermedades o accidentes ocurridos fuera del ámbito laboral.
La iniciativa impactará directamente en las relaciones laborales al introducir modificaciones en vacaciones, horas extras y convenios colectivos.
Entre otros puntos, se establece que las vacaciones no necesariamente deberán otorgarse durante el verano, ya que cada tres años corresponderá al trabajador tomarlas en esa temporada. Además, podrán fraccionarse en períodos no menores a siete días.
También se crea un sistema de compensación de horas extras. De esta manera, si un trabajador cumple 12 horas de jornada en lugar de ocho, esas cuatro horas podrán compensarse con descanso en otro momento.
La jornada máxima se fija en 12 horas, con un descanso obligatorio de 12 horas entre jornadas.
En materia de despidos, la indemnización se calculará únicamente sobre el salario básico, sin incluir aguinaldo, premios ni vacaciones. Además, las empresas podrán pagar las indemnizaciones en cuotas: hasta 12 en compañías grandes y hasta 18 en pymes.
En relación con los sindicatos, se mantendrá el aporte sindical con un tope del 2% del salario, y el empleador continuará actuando como agente de retención.
Por otra parte, los convenios colectivos vencidos dejarán de tener efecto hasta que se firme un nuevo acuerdo.
El proyecto también restringe el derecho de huelga al declarar ciertas actividades como servicios esenciales y trascendentales. En el primer caso, deberá garantizarse una cobertura mínima del 75%, mientras que en el segundo será del 50%.
Además, se considerarán infracciones muy graves aquellas medidas de fuerza que afecten la libertad de trabajo de quienes no adhieran a la protesta mediante bloqueos, intimidaciones o amenazas.
