Dos personas fueron detenidas en el marco de la investigación por el secuestro y crimen del abogado Salvador Altamura, desaparecido desde el 13 de julio en el centro de Quilmes, informaron fuentes policiales.
Se trata de Fernando Francisco Nanfaro (de 39 años) y de Camila Rocío Bramajo (de 18), quienes fueron apresados tras una serie de allanamientos ordenados por el fiscal Ariel Rivas en el Gran Buenos Aires y esto cambiará la carátula de la causa de «privación ilegal de la libertad» a «homicidio criminis causa y robo agravado».
Fuentes policiales indicaron que el miércoles 26 de agosto, en Entre Ríos, había sido detenido Darío Dening, quien al parecer tenía una relación sentimental con la joven sospechosa, por lo que ya son tres las personas involucradas en el caso.
A partir de esa detención, las tareas investigativas por parte del personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes continuaron respecto al análisis de grabaciones, comunicaciones, redes sociales y escuchas telefónicas sobre los familiares y allegados de Bramajo.
Mediante estas pruebas, los investigadores establecieron que Dening habría cometido el crimen junto a otros hombres, entre ellos Nanfaro, apodado Chapa.
Con esos datos, el fiscal Rivas dispuso diez allanamientos de urgencia en los que la DDI detuvo a los dos acusados.
Según las fuentes, Chapa Nanfaro fue apresado en un domicilio situado en Benito Pérez Galdós al 1700 de La Matanza y la joven en Berutti al 1800 de Florencio Varela.
En principio, Nanfaro estaba acusado por el delito de «privación ilegal de la libertad y robo agravado» y Bramajo había sido imputada por «encubrimiento agravado» pero, según fuentes judiciales, el fiscal Rivas recaratulará la causa a «homicidio».
Además de las detenciones, la Policía secuestró 22 teléfonos celulares, 8.800 pesos, una moto Honda presuntamente adquirida con lo robado a Altamura, otras dos Motomel, dos bicicletas de alto valor, cuatro CPU y cinco notebooks, entre otros elementos de interés.
«Le pedimos por favor que ahora con todo lo que tienen la Fiscalía trabaje para que no salgan nunca más», dijo Lilia Altamura como hermana de la víctima.
La desaparición
Salvador Altamura es abogado pero no ejercía la profesión; corría en forma amateur carreras de motociclismo, había vendido una empresa de polietileno y polipropileno y actualmente continuaba con la importación de las materias primas para ese rubro industrial.
Lo último que se sabe del hombre es que el 13 de julio se iba a juntar a caminar con su amigo Dening.
Ese día una cámara de seguridad captó a las 18.06 a un hombre en la moto Honda CRF 250 roja y blanca del abogado Altamura que pasaba por el frente del edificio de 25 de Mayo al 200, en Quilmes.
Si bien en un principio se creyó que era Altamura la persona a la que se veía llegar circulando, aminorar la marcha y luego acelerar para seguir de largo. Ahora los investigadores sospechan que pudo haber sido Dening por su contextura física y por su posición de manejo.
Alrededor de las 4.30 del martes 14, las cámaras del edificio de Altamura captaron otra vez la imagen de la llegada de la moto Honda del abogado pero conducida por otro hombre de distinta contextura física, ya que el desaparecido mide 1,90 metros y el que llegó en su moto era más bajo y más robusto (como Dening), aunque usaba el mismo casco.
Según denuncia la familia, esa misma persona permaneció cerca de una hora y media en el edificio y luego se retiró.
El 26 de agosto, Dening quiso cruzar en bicicleta a Entre Ríos y, cuando fue identificado, los policías de esa provincia detectaron a través del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales que tenía un pedido de captura por «robo agravado en concurso ideal con privación ilegitima de la libertad coactiva».
