Fuerza Patria obtenía esta noche una victoria contundente sobre La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas realizadas en la provincia de Buenos Aires, con poco más de 13 puntos de ventaja.
Con el 87,77% de las mesas escrutadas, la fuerza que lidera el gobernador Axel Kicillof reunía el 46,97% de los votos, frente al 33,85% de LLA y el 5,40% de Somos Buenos Aires.
En esta elección legislativa la participación alcanzó el 63,25% del electorado.
Analistas coinciden en que la derrota del presidente Javier Mieli, que nacionalizó la elección, se explica por datos económicos que no convencen y una semana fatal marcada por sospechas de corrupción y feroces internas.
Aunque el Gobierno destaca datos macro (como la inflación del 2% en agosto), la incertidumbre sobre el dólar y el freno al crédito hipotecario golpearon la narrativa oficial. Según supo Noticias Argentinas, el mayor impacto en la previa electoral fue el desgaste político generado por una seguidilla de escándalos que erosionaron la imagen de transparencia del oficialismo.
La Libertad Avanza llegó a la elección golpeada por múltiples frentes simultáneos. El primero fue el caso ANDIS, donde Capital Humano debió admitir que la auditoría usada para cortar alimentos a comedores «nunca existió».
A eso se sumó el «Watergate» libertario: la filtración de los audios de Diego Spagnuolo (ex ANDIS), que desnudó una feroz interna que involucra a la diputada Marcela Pagano, a su pareja Franco Bindi, y una supuesta operación contra Santiago Caputo.
Finalmente, en Salta estalló la denuncia (con audios) contra la diputada Emilia Orozco por presuntamente exigir «retornos» del 10% a empleados de ANSES para «pagar la luz y el gas» del partido, completando una semana que golpeó al oficialismo justo antes de la apertura de las urnas.
