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Medicamentos hasta cuatro veces más caros en Argentina: las razones detrás de la brecha con otros países

Medicamentos hasta cuatro veces más caros en Argentina: las razones detrás de la brecha con otros países Medicamentos hasta cuatro veces más caros en Argentina: las razones detrás de la brecha con otros países
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El precio de algunos medicamentos de uso habitual puede multiplicar varias veces al que se paga en mercados como España, Brasil, Francia, Estados Unidos o India. La diferencia impacta tanto en el bolsillo de los pacientes como en el costo de las prepagas y del sistema de salud. Entre las causas aparecen los medicamentos de alto costo, la estructura del mercado, la dependencia de insumos importados y las diferencias en escala y competencia.

El precio de los medicamentos volvió a quedar en el centro del debate sobre el costo de la salud en la Argentina. Un relevamiento sobre tratamientos de uso frecuente muestra diferencias significativas con otros países y, en determinados casos, los valores locales pueden llegar a cuadruplicar los registrados en el exterior.

La situación no solo afecta a quienes deben comprar un medicamento directamente en una farmacia. También tiene consecuencias sobre las obras sociales, las empresas de medicina prepaga y el gasto general del sistema sanitario, especialmente por el avance de tratamientos de mayor complejidad y costo.

El presidente de la Unión Argentina de Salud (UAS) y director del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC), Hugo Magonza, señaló que dentro del gasto directo de atención médica de un afiliado a una prepaga, los medicamentos pasaron de representar alrededor del 15% a ubicarse actualmente entre el 35% y el 38%.

Una diferencia que se amplió con el tiempo

Según explicó Magonza, una de las claves para entender el fenómeno está en la evolución de los precios de los medicamentos frente a los ingresos y al resto de los componentes de la economía.

El dirigente sostuvo que a partir de 2002 comenzó a ampliarse la distancia entre el costo de los medicamentos y los ingresos de la población. De acuerdo con sus datos, desde ese momento los medicamentos se ubicaron aproximadamente 8,5% por encima de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), mientras que las cuotas de las empresas de medicina prepaga avanzaron 18% por debajo del índice.

La comparación adquiere particular relevancia cuando se analiza el precio que debe afrontar directamente una persona que concurre a una farmacia.

En el caso utilizado como referencia por la UAS, España aparece como uno de los mercados comparables. Allí, determinados medicamentos pueden conseguirse a valores considerablemente inferiores a los argentinos, con diferencias que llegan hasta cuatro veces.

Tres medicamentos muestran la magnitud de la brecha

Un informe que circula entre funcionarios analizó una canasta de 17 principios activos esenciales y comparó los precios de venta al público en Argentina con los de Brasil, Estados Unidos, Francia, España e India.

Entre los casos que muestran mayores diferencias aparecen tres medicamentos de utilización masiva.

La levotiroxina, utilizada habitualmente para tratar el hipotiroidismo, representa uno de los ejemplos. Para un tratamiento mensual, el relevamiento registró un costo de aproximadamente 19,3 dólares en Argentina frente a 3,1 dólares en el exterior.

En el caso de la atorvastatina, indicada para reducir el colesterol, el gasto mensual estimado alcanza los 43,1 dólares en Argentina, mientras que en los mercados utilizados para la comparación ronda los 8 dólares.

La metformina, uno de los medicamentos fundamentales para el tratamiento de la diabetes tipo 2, presenta también una diferencia considerable: unos 26,1 dólares mensuales en Argentina frente a 5,3 dólares en el exterior.

Las cifras no significan que todos los medicamentos argentinos tengan exactamente la misma diferencia respecto de otros mercados, pero sí permiten observar la magnitud que puede alcanzar la brecha en determinados productos.

El crecimiento de los medicamentos de alto costo

Magonza planteó además que el problema no se explica solamente por el aumento de los precios de los medicamentos tradicionales.

En los últimos años adquirieron mayor importancia tratamientos que son más sofisticados y costosos, especialmente los medicamentos biológicos y oncológicos.

Son productos que pueden tener un impacto mucho mayor sobre el gasto sanitario individual y sobre las cuentas de las empresas de medicina prepaga y las obras sociales.

La combinación entre medicamentos cada vez más complejos y un precio elevado genera una presión adicional sobre un sistema que debe financiar tratamientos de alto costo para una cantidad creciente de pacientes.

Una discusión que también involucra a los laboratorios

La discusión sobre los precios, sin embargo, no tiene una única explicación ni existe consenso entre todos los actores del sector.

Desde la industria farmacéutica se cuestiona que las comparaciones internacionales se realicen únicamente sobre los precios de lista publicados en las farmacias.

Los laboratorios sostienen que en Argentina una parte importante de los medicamentos se comercializa mediante descuentos y acuerdos con financiadores como PAMI, obras sociales y empresas de medicina prepaga.

En esos casos, el precio efectivamente pagado puede ser muy inferior al precio de venta al público.

También señalan que la comparación entre países puede verse afectada por factores como la carga impositiva, los subsidios existentes en determinados mercados, las diferencias cambiarias y las distintas condiciones de comercialización.

Por eso, para la industria, comparar solamente el precio de lista de un medicamento no necesariamente refleja cuánto termina pagando efectivamente el sistema de salud.

El problema de la escala y los insumos importados

Entre las explicaciones estructurales también aparecen las diferencias de escala productiva.

Argentina tiene un mercado considerablemente menor que países como Brasil o India, lo que puede incrementar determinados costos de producción y comercialización.

A esto se suma la dependencia de insumos importados, muchos de ellos vinculados al dólar. Cuando esos componentes aumentan de precio o se producen movimientos cambiarios importantes, el impacto puede trasladarse a los costos finales.

Otro factor señalado en el debate es la existencia de segmentos donde la competencia puede resultar limitada.

La combinación de menor escala, insumos dolarizados, estructura de comercialización y diferentes niveles de competencia puede contribuir a explicar por qué algunos productos presentan valores superiores a los observados en otros mercados.

El impacto sobre las prepagas

El problema deja de ser exclusivamente individual cuando se analiza el funcionamiento del sistema de salud.

Para las empresas de medicina prepaga, el precio de los medicamentos constituye uno de los principales componentes del gasto médico.

El impacto es todavía mayor en los tratamientos de alto costo, que en determinadas circunstancias deben ser cubiertos por las empresas a partir de decisiones judiciales o de las obligaciones establecidas dentro del sistema sanitario.

Por esa razón, un incremento sostenido del precio de los medicamentos puede terminar trasladándose al costo total de la atención médica y ejercer presión sobre las cuotas de los afiliados.

Magonza consideró que el sistema de salud argentino mantiene un nivel de calidad importante, pero sostuvo que existen numerosas ineficiencias y espacios en los que pueden producirse pérdidas de recursos.

A su entender, una parte de esos recursos podría recuperarse mediante modificaciones normativas y medidas destinadas a reducir intermediaciones, abusos e ineficiencias.

Una discusión que excede al precio de la farmacia

El debate sobre los medicamentos no se limita entonces a determinar cuánto cuesta una caja en una farmacia.

La diferencia entre el precio de lista y el valor efectivamente pagado, los descuentos de los financiadores, los impuestos, la estructura de comercialización, la producción local, los insumos importados y el avance de los medicamentos de alto costo forman parte de una misma discusión.

El desafío para el sistema sanitario consiste en lograr que los medicamentos sean accesibles para los pacientes sin comprometer la financiación de los tratamientos ni la sustentabilidad de las instituciones que deben cubrirlos.

En ese escenario, la brecha de precios con otros países volvió a instalar una pregunta que atraviesa a todo el sistema: por qué un mismo principio activo puede costar varias veces más en Argentina y cuánto de esa diferencia responde a costos reales y cuánto a las características de un mercado que todavía presenta importantes niveles de ineficiencia y concentración.

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