El mes de septiembre comenzó con un nuevo golpe al bolsillo de los argentinos, ya que desde el 1° entraron en vigencia aumentos en gas, combustibles, transporte público, alquileres, prepagas y colegios privados con subsidio estatal, en un contexto de recesión y caída del consumo que profundiza la crisis económica de los hogares.
Los incrementos abarcan servicios esenciales y afectan directamente la canasta de gastos de las familias, que deberán afrontar subas en transporte, energía, vivienda, salud y educación.
Gas y combustibles
El gas registró una suba del 6,8% en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), lo que impacta en el cuadro tarifario vigente desde septiembre.
En tanto, los combustibles también tuvieron ajustes: la nafta aumentó $10,52 por litro (+0,8%) y el gasoil $8,58 por litro (+0,7%). Se trata de la primera fase de la actualización de impuestos, que tendrá continuidad en octubre.
Alquileres
Los contratos regidos por la Ley de Alquileres 2020 subieron 50,3% respecto de agosto, según el Índice de Contrato de Locación (ICL). Esto impacta en las renovaciones y actualizaciones de pagos mensuales, agravando la crisis habitacional.
Transporte público
El subte en la Ciudad de Buenos Aires pasó a costar $1.071 tras un aumento del 3,87%.
Los colectivos aplicaron un ajuste del 3,9%, con el boleto mínimo en $526,13 en CABA y $529,25 en el Conurbano bonaerense, encareciendo la movilidad de millones de usuarios.
Salud y educación
Las prepagas aumentaron entre 1,68% y 1,9%, acumulando en el año un alza mayor a la inflación.
En los colegios privados con subsidio estatal de la provincia de Buenos Aires, la suba autorizada fue de 2,8%, lo que supone un golpe adicional para las familias con hijos escolarizados.
Con este panorama, septiembre llega cargado de aumentos que afectan al consumo y presionan aún más a los trabajadores y sectores medios, que ya enfrentan ingresos deteriorados por la inflación.
