La monja rebelde que rompió el protocolo para despedir al Papa Francisco
Geneviève Jeanningros, de 81 años, no hizo reverencias ni se limitó a un saludo breve: se quedó junto al féretro, rezó y lloró por quien fue su amigo, su guía y su aliado en las calles de Roma. Mientras cardenales, obispos y autoridades pasaban en fila con gestos solemnes y protocolares frente al féretro de…
