Con el inicio del año lectivo cada vez más cerca y el comienzo de las actividades deportivas, el control cardiológico infantil cobra un rol fundamental en el cuidado de la salud de niños y adolescentes. El Sanatorio Urquiza ofrece el servicio de Cardiología infantil, orientado a la prevención, el diagnóstico temprano y el acompañamiento integral del desarrollo cardiovascular desde los primeros momentos de la vida.
El control cardiológico infantil es una instancia clave para la práctica deportiva segura, ya que permite detectar de manera precoz posibles alteraciones cardiovasculares que podrían pasar inadvertidas en la vida cotidiana. En este sentido, realizar un chequeo oportuno brinda tranquilidad a las familias y permite que los niños y adolescentes desarrollen sus actividades físicas y escolares con mayor seguridad.
En el Sanatorio Urquiza y el Instituto Cardiológico Quilmes, los controles cardiológicos se realizan desde el nacimiento con el objetivo de prevenir y detectar cardiopatías congénitas. Este seguimiento puede comenzar incluso antes del nacimiento, ya que se efectúan estudios cardiológicos fetales a partir de la semana 21 ó 22 de gestación, mientras el bebé aún se encuentra en la panza de la mamá, lo que posibilita un diagnóstico temprano y una planificación adecuada del abordaje médico.
La evaluación cardiológica infantil incluye un control clínico completo, con el relevamiento de antecedentes familiares de cardiopatías, examen físico, toma de la presión arterial y la realización de un electrocardiograma (ECG). En aquellos casos en los que se considera necesario, se puede complementar el estudio con una ecocardiografía Doppler color, un método de diagnóstico por imágenes no invasivo, seguro y de alta precisión.
La ecocardiografía Doppler color permite observar en tiempo real la estructura del corazón, el funcionamiento de las válvulas cardíacas y el flujo de la sangre dentro de las cavidades cardíacas. Gracias a esta tecnología, es posible detectar malformaciones congénitas, alteraciones en el tamaño de las cavidades, defectos en los tabiques cardíacos y evaluar la dinámica del corazón en reposo, aportando información clave para un diagnóstico integral y oportuno.
Los especialistas recomiendan realizar el control cardiológico en momentos clave del crecimiento, como el ingreso escolar en primer grado, el comienzo del primer año del nivel secundario y, especialmente, en niños y adolescentes que practican deportes extracurriculares de manera competitiva. Estas etapas coinciden con importantes cambios físicos y hormonales, por lo que el seguimiento médico resulta especialmente relevante.
Además de su valor diagnóstico, el control cardiológico infantil cumple un rol educativos y preventivo, ya que permite promover hábitos saludables desde edades tempranas. A través del acompañamiento profesional, se refuerza la importancia de la actividad física responsable, una alimentación equilibrada y el cuidado integral del corazón.
De esta manera, el servicio de Cardiología infantil del Sanatorio Urquiza se consolida como un pilar fundamental en la prevención de enfermedades cardiovasculares, contribuyendo a la detección precoz, al bienestar de los pacientes pediátricos y a la construcción de una mejor salud cardiovascular a largo plazo.
