Un informe basado en inteligencia artificial proyecta cómo podría transformarse el estadio de Quilmes con la incorporación de una cubierta total y una ampliación estructural que incrementaría significativamente su capacidad y modernizaría sus instalaciones.
La propuesta plantea tres ejes principales. En primer lugar, el cierre de los codos mediante la construcción de cuatro estructuras de hormigón armado que unirían las tribunas Norte, Sur, Este y Oeste, generando un anillo continuo que mejoraría tanto la acústica como la estética del estadio.
En segundo término, se proyecta la ampliación de la tribuna lateral, ocupando el espacio actualmente destinado a cartelería y pantalla, donde se sumarían nuevas hileras de butacas para optimizar el aforo.
El tercer eje es la instalación de una cubierta integral, que podría ser de tipo tensado o mediante paneles metálicos livianos con soporte de acero perimetral. La estructura sería autoportante, evitando columnas que obstaculicen la visión y sin sobrecargar las tribunas existentes.
Más capacidad y mejor infraestructura
Actualmente, el estadio cuenta con una capacidad aproximada de 30.200 espectadores. Con estas modificaciones, se estima que el cierre de los codos permitiría sumar entre 4.500 y 5.500 lugares, mientras que la ampliación del sector lateral agregaría unos 1.200 adicionales.
De concretarse, la capacidad total alcanzaría entre 36.000 y 37.000 espectadores, posicionando al estadio como uno de los más importantes de la zona sur del conurbano bonaerense.
Inversión millonaria y plazos de obra
El proyecto también detalla una estimación económica y de tiempos de ejecución. La obra civil (codos y gradas) demandaría entre 6 y 8 millones de dólares, con un plazo de entre 12 y 15 meses.
Por su parte, la cubierta metálica tendría un costo estimado de entre 12 y 15 millones de dólares y podría realizarse en simultáneo, con una duración de 8 a 10 meses. A esto se suman alrededor de 1,5 millones de dólares para butacas y terminaciones.
En total, la inversión rondaría entre 19,5 y 24,5 millones de dólares, con un plazo general de ejecución de entre 18 y 24 meses.
Más allá del aumento de capacidad, la remodelación permitiría convertir al estadio en un espacio apto para eventos internacionales y espectáculos musicales, gracias a la protección climática y a una mejora sustancial en la acústica.
