La decisión del Vaticano puso fin al proceso iniciado en 2017 para la beatificación del primer obispo de Quilmes, Jorge Novak, aunque mantendrá su reconocimiento como “Siervo de Dios”.
La Diócesis de Quilmes informó que el Dicasterio para las Causas de los Santos resolvió revocar el “nihil obstat”, es decir, la autorización clave que permitía avanzar con el proceso canónico. La medida fue comunicada por el prefecto Marcelo Semeraro tras analizar la documentación enviada.
Según se explicó oficialmente, la decisión se vincula con un posible procedimiento canónico que no habría sido realizado por Novak en relación a la conducta de un sacerdote de la diócesis. No obstante, el propio Vaticano aclaró que la resolución se adopta sin emitir un juicio moral sobre su vida, virtudes o acción pastoral.
Desde el Obispado y la Sociedad del Verbo Divino, impulsores de la causa, manifestaron su pesar por el cierre del proceso, aunque destacaron la figura de Novak y su legado en la comunidad.
Novak fue una figura central en la historia local: se desempeñó como obispo de Quilmes entre 1976 y 2001, con un fuerte compromiso social y pastoral en el distrito. Con esta resolución, la causa queda oficialmente cerrada y no avanzará hacia su beatificación o canonización.
