En un acto realizado en el microestadio Antonio Rotili de Lanús, el diputado nacional y referente de La Cámpora convocó a la militancia a organizarse de cara a 2027 y planteó la posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner vuelva a competir por la Presidencia. Además, cuestionó la política económica de Javier Milei y comparó la recesión actual con la gestión de su padre.
Máximo Kirchner encabezó este martes un acto en Lanús para homenajear a Néstor Kirchner, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento, y aprovechó el encuentro para plantear los desafíos electorales del peronismo rumbo a 2027. Ante la militancia reunida en el microestadio Antonio Rotili, el diputado nacional llamó a trabajar para que Cristina Fernández de Kirchner vuelva a ocupar la Presidencia de la Nación.
Durante su discurso, el dirigente de La Cámpora apeló a la participación de los presentes y vinculó la organización política con la posibilidad de modificar el rumbo del país. “¿Vamos a trabajar para que un argentino o una argentina llegue a la Casa Rosada para defender a su pueblo? ¿Vamos a dejarnos el cuerpo y la piel para cambiar este destino? ¿La vamos a liberar a Cristina? ¿La vamos a hacer Presidenta?”, expresó.
La convocatoria se produjo en una jornada marcada por los homenajes al expresidente, fallecido el 27 de octubre de 2010, y por las diferencias internas que atraviesan al peronismo sobre su conducción y la estrategia electoral para los próximos comicios presidenciales.
Máximo Kirchner cuestionó la gestión de Javier Milei
El legislador también apuntó contra el Gobierno nacional y cuestionó el rumbo económico de la administración libertaria. Para establecer una comparación con la gestión de su padre, contrastó la situación económica actual con la cancelación de la deuda argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), anunciada durante la presidencia de Néstor Kirchner en 2005.
“Tres años después de Javier Milei la Argentina entra en recesión. Tres años después de Néstor Kirchner, la Argentina cancelaba la deuda con el Fondo Monetario Internacional”, afirmó al comienzo de su intervención.
La comparación sintetizó uno de los ejes políticos del acto: contraponer las consecuencias económicas atribuidas al actual programa del Gobierno con las decisiones adoptadas durante la presidencia de Néstor Kirchner.
El encuentro tuvo así una doble dimensión. Por un lado, funcionó como homenaje a la figura del expresidente y, por otro, como una convocatoria a la militancia para discutir el futuro político del espacio y la construcción de una alternativa electoral.
Cristina Kirchner, en el centro de la estrategia para 2027
La consigna de impulsar una nueva candidatura presidencial de Cristina Kirchner ocupó un lugar central en la convocatoria. La frase de Máximo Kirchner sobre la posibilidad de “hacer presidenta” a su madre volvió a instalar el debate sobre el papel que podría desempeñar la exmandataria en las próximas elecciones.
El planteo se produce en un escenario en el que el peronismo debe resolver sus diferencias internas y definir una estrategia común para enfrentar al oficialismo. La discusión incluye tanto el liderazgo nacional del espacio como las candidaturas y los mecanismos para construir una propuesta electoral competitiva.
La eventual postulación de Cristina Kirchner, sin embargo, enfrenta un obstáculo judicial: la exmandataria tiene una condena firme en la causa Vialidad que incluye la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Cualquier escenario electoral que la involucre está condicionado por esa situación.
En ese contexto, el llamado de Máximo Kirchner combina la reivindicación política de su madre con una consigna dirigida a la militancia para sostener su liderazgo y trabajar en torno a una eventual candidatura.
Un homenaje atravesado por la interna del peronismo
El acto de Lanús se desarrolló en paralelo a los mensajes de dirigentes de distintos sectores del justicialismo que recordaron a Néstor Kirchner. Entre ellos estuvo el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien destacó el legado del expresidente y sostuvo que recordarlo constituye un acto de resistencia frente a las dificultades actuales.
Los homenajes expusieron también las distintas referencias políticas que conviven dentro del peronismo. Mientras La Cámpora impulsó una convocatoria centrada en la figura de Cristina Kirchner, otros dirigentes pusieron el acento en el legado de Néstor Kirchner y en la necesidad de reconstruir una alternativa política frente al Gobierno nacional.
La disputa por la conducción del Partido Justicialista y las diferencias sobre el rumbo que debe tomar el espacio forman parte de ese escenario, en el que comienzan a delinearse las posiciones de cara a 2027.
El aniversario del fallecimiento del expresidente se convirtió, de ese modo, en una instancia de memoria política y también en una oportunidad para expresar definiciones sobre el futuro del peronismo.
La mirada puesta en las próximas elecciones
Con su discurso, Máximo Kirchner buscó vincular la memoria de su padre con una convocatoria a la acción política y a la organización de la militancia. La referencia a la recesión y a la deuda con el FMI funcionó como una crítica directa al Gobierno de Milei, mientras que el llamado a impulsar a Cristina Kirchner apuntó a instalar una definición electoral.
El desafío para el peronismo será transformar esas consignas en una estrategia que permita ordenar sus distintas corrientes, resolver las diferencias internas y definir sus candidaturas.
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, el acto de Lanús dejó una señal política del sector que conduce Máximo Kirchner: sostener la centralidad de Cristina Fernández de Kirchner y convocar a la militancia a trabajar para que vuelva a competir por la Presidencia, en un escenario condicionado tanto por la interna partidaria como por su situación judicial.
