Las heridas cortantes
Uno de los accidentes domésticos más habituales son las heridas de corte. Podemos cortarnos con un objeto filoso (tijera, cuchillo, vidrios rotos, etc.) o como consecuencia de un golpe (con el borde de una cama, con la puerta abierta de la alacena, por ejemplo). En la mayoría de los casos, no son graves ni ponen…
