Australia superó las 300 muertes por coronavirus, tras registrarse hoy 19 en el estado de Victoria, que lucha desde fines de junio contra un fuerte rebrote en la ciudad de Melbourne.
De las 19 muertes en Victoria, el segundo estado más poblado del país, 14 se produjeron en los centros de ancianos, según anunció hoy el jefe del gobierno estatal, Daniel Andrews, en una rueda de prensa en Melbourne en la que informó también de un incremento diario de 322 infecciones.
«Estamos viendo algo de estabilización (en el número de nuevos contagios) y esto es algo bueno, pero no es suficiente», dijo Andrews al referirse a una reducción en las cifras de contagios diarios, que el miércoles pasado marcaron un récord con 725 casos por este rebrote que se atribuye al incumplimiento de la cuarentena entre los viajeros internacionales.
Las autoridades de Victoria confinaron a Melbourne desde el 9 de julio por seis semanas, pero al continuar las transmisiones locales se impuso un toque de queda nocturno el 2 de agosto y se elevaron al nivel máximo las restricciones que rigen hasta mediados de septiembre y que obligan desde el pasado jueves al cierre de los negocios no esenciales.
