En el marco de una serie de operativos impulsado por el Ministerio de Seguridad Nacional, efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) desarticularon una organización narcocriminal dedicada a la comercialización de estupefacientes a gran escala.
La principal actividad se desarrollaba en la Ciudad de Buenos Aires, especialmente en el barrio Rodrigo Bueno, con ramificaciones en distintos puntos del Conurbano bonaerense.
Uno de los núcleos centrales de la organización estaba vinculado a una pareja del barrio Rodrigo Bueno, identificada como responsable de coordinar la distribución de estupefacientes en grandes cantidades y gestionar compras para abastecer distintos puntos de venta.
Además, se identificó a una proveedora domiciliada en Avellaneda.
Con todas las pruebas reunidas, el doctor Julián Ercolini ordenó 20 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y en Quilmes, Avellaneda, Moreno y La Reja.
Durante los procedimientos, se detectó una cocina con alta capacidad de producción en el barrio Rodrigo Bueno, desde donde se distribuían importantes cantidades de droga en la Ciudad.
Como resultado, siete personas fueron detenidas, una de ellas sorprendida in fraganti mientras elaboraba y compactaba panes de cocaína en el inmueble utilizado como cocina clandestina.
En el lugar, los investigadores incautaron moldes y sellos utilizados para fabricar y compactar los panes, con figuras como delfines, caballos, pistolas y coronas, empleadas como distintivos para identificar la droga producida por la organización.
En total, se secuestraron 77 kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, casi cinco kilos de marihuana, máquinas utilizadas para la fabricación y compactación, junto con equipos para verificar la calidad y pureza de los estupefacientes.
También se incautaron teléfonos celulares, dinero en efectivo y documentación relevante para la causa.
