El Gobierno de Javier Milei logró un entendimiento con el Fondo Monetario Internacional para completar la tercera revisión del programa económico. El desembolso todavía requiere la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo, prevista para principios de diciembre. El FMI destacó la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas, aunque persisten desafíos fiscales y financieros.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades argentinas alcanzaron un acuerdo a nivel técnico para completar la tercera revisión del programa económico firmado en el marco del Servicio Ampliado del organismo. El entendimiento representa un paso clave para que el país acceda a un nuevo desembolso de aproximadamente US$900 millones.
La aprobación definitiva, sin embargo, todavía depende del Directorio Ejecutivo del FMI, que tiene previsto analizar la revisión a principios de diciembre. Hasta entonces, el Gobierno deberá continuar atendiendo sus compromisos financieros con el organismo y sostener las metas establecidas en el programa.
En su comunicado, el Fondo valoró las políticas económicas implementadas por la administración de Javier Milei y sostuvo que las medidas fiscales y monetarias contribuyeron a sostener la desinflación y mejorar la posición externa del país.
El respaldo del FMI al programa económico
El organismo afirmó que las políticas macroeconómicas y las reformas orientadas al mercado continúan respaldando el proceso de desaceleración de los precios y la mejora de las cuentas externas.
“El programa de las autoridades, respaldado por el FMI, continúa arrojando resultados impresionantes, a pesar de un contexto global más complejo”, señaló el comunicado.
El Fondo también destacó la evolución de las reservas internacionales y sostuvo que su acumulación superó los compromisos asumidos en el marco del programa.
De acuerdo con los datos difundidos, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró cerca de US$16.000 millones en lo que va de 2026. A ese resultado se sumó la obtención de más de US$5.000 millones por parte del Tesoro en el mercado local.
El organismo consideró que estos avances contribuyen a fortalecer la posición externa argentina, aunque el acceso efectivo a los fondos de la revisión continúa sujeto al aval de su máxima instancia ejecutiva.
El desembolso y los próximos vencimientos
La aprobación de la revisión permitiría liberar alrededor de US$900 millones, equivalentes a unos 600 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG).
El giro de fondos adquiere relevancia por los compromisos de deuda que enfrenta el país. La Argentina debe afrontar pagos de intereses al propio FMI y necesita administrar sus recursos en moneda extranjera para cumplir con los vencimientos y sostener la estabilidad cambiaria.
El acuerdo técnico constituye una instancia previa a la decisión formal del Directorio Ejecutivo. Por eso, aunque el entendimiento acerca al Gobierno a la recepción del dinero, todavía no implica que los fondos estén disponibles de manera inmediata.
La revisión forma parte del programa de 48 meses acordado con el organismo en 2025, por un monto total de US$20.000 millones.
El superávit fiscal, una meta central
El FMI volvió a señalar que el equilibrio de las cuentas públicas constituye uno de los pilares del programa económico. Para 2026, el acuerdo contempla un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI).
El superávit primario se obtiene cuando los ingresos del Estado superan sus gastos antes del pago de intereses de la deuda. El cumplimiento de esa meta resulta central para la evaluación del organismo y para la continuidad del financiamiento.
El Gobierno también proyecta sostener un esfuerzo fiscal similar durante 2027, de acuerdo con las pautas incluidas en el proyecto de Presupuesto enviado al Congreso.
En ese marco, el Fondo destacó la disciplina del gasto y las reformas tributarias y fiscales, aunque también planteó la necesidad de preservar partidas consideradas prioritarias para infraestructura y servicios sociales.
La evolución de la recaudación y el nivel de actividad económica seguirán siendo factores determinantes para sostener el resultado fiscal. La menor dinámica de algunos sectores productivos y los cambios en los ingresos tributarios representan desafíos para mantener las metas previstas.
Las reservas y el financiamiento en dólares
Otro de los puntos relevantes de la revisión es la acumulación de reservas internacionales. Según el FMI, las reservas netas superaron en aproximadamente US$4.000 millones la meta establecida para fines de junio, luego de los cambios acordados en las exigencias del programa.
El Banco Central deberá continuar con la compra de divisas y con la estrategia de fortalecimiento de las reservas. El organismo también mencionó el financiamiento obtenido a través de operaciones con bancos y acreedores oficiales, además de la posibilidad de recurrir al mercado de capitales y a ingresos provenientes de privatizaciones.
En paralelo, el Gobierno busca ampliar las fuentes de financiamiento en moneda extranjera para atender sus obligaciones y reducir las dificultades vinculadas con la disponibilidad de dólares.
El FMI también destacó el potencial de los proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuyo volumen de inversiones autorizadas supera los US$76.000 millones. Según el organismo, su ejecución podría contribuir al crecimiento y la creación de empleo a mediano plazo.
Un acuerdo que todavía debe pasar por el Directorio
La tercera revisión se completó después de las reuniones técnicas realizadas durante septiembre y de los contactos posteriores entre funcionarios argentinos y representantes del FMI.
El entendimiento anunciado este martes permite avanzar hacia la etapa final del procedimiento, pero el desembolso dependerá de que el Directorio Ejecutivo apruebe formalmente la evaluación.
Para el Gobierno, la decisión será importante tanto por el ingreso de divisas como por la señal que representa ante los mercados y otros acreedores internacionales. Para el organismo, en cambio, el seguimiento del programa implica verificar la continuidad de las metas fiscales, monetarias y de reservas.
La aprobación técnica constituye un respaldo al rumbo económico de la administración de Milei, aunque no elimina los desafíos que enfrenta la Argentina para sostener el superávit, acumular divisas y afrontar sus compromisos de deuda.
La decisión final del Directorio, prevista para principios de diciembre, determinará si el país recibe los aproximadamente US$900 millones correspondientes a esta etapa del acuerdo.
