
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes el índice de pobreza e indigencia correspondiente al segundo semestre de 2025, en un contexto económico todavía marcado por el ajuste, la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo.
Se trata de un dato sensible para la administración de Javier Milei, que busca mostrar señales de mejora tras un período inicial con indicadores sociales alarmantes, producto de las políticas de shock implementadas desde su asunción.
Durante el primer semestre de 2024, la pobreza había trepado al 52,9%, un salto de 12,8 puntos respecto al mismo período de 2023, mientras que la indigencia prácticamente se duplicó, pasando del 9,3% al 18,1%. Esos números reflejaron el impacto inmediato del ajuste sobre amplios sectores de la población.
Si bien hacia el segundo semestre de 2024 se registró una baja hasta el 38,1%, y luego una caída al 31,6% en la primera mitad de 2025, distintos especialistas advierten que esa mejora estadística convive con una realidad social compleja, atravesada por salarios rezagados, empleo informal y recortes en áreas sensibles del Estado.
En ese marco, el nuevo informe del INDEC no solo actualizará los niveles de pobreza e indigencia, sino que también funcionará como termómetro del impacto real del modelo económico libertario. El dato será clave para medir si la recuperación que exhibe el Gobierno tiene correlato en la vida cotidiana o si, por el contrario, persisten las dificultades estructurales que afectan a millones de argentinos.
