Mar del Plata tiene una rambla que es mucho más que un paseo costero y una postal inconfundible. Es historia viva, transformación urbana y símbolo de una ciudad que supo reinventarse varias veces. Desde 1888 hasta hoy, este espacio emblemático vivió demoliciones, reconstrucciones y ahora, en 2025, una renovación integral que promete devolverle el brillo de sus mejores épocas. Ungran momento para ir consiguiendo pasajes a Mar del Plata y recorrer su histórica rambla en primera persona. ¡Como las grandes celebridades del país!
Los primeros pasos sobre madera y cemento
La gran historia de este lugar empezó en 1888 con una rambla de madera que duró solamente 17 años. El 8 de noviembre de 1905, durante la madrugada, un incendio la destruyó completamente. Los marplatenses se quedaron sin su paseo costero, pero no por mucho tiempo.
Rápidamente fue construida una versión improvisada mientras planificaban algo definitivo. En 1911 comenzó la construcción de una rambla de cemento de 12 metros de ancho que se inauguró el 19 de enero de 1913. Esta segunda versión fue un éxito entre vecinos y turistas, que no tardaron en disfrutarla.
Pero la naturaleza tenía otros planes. A principios de los años ’30, un temporal brutal azotó la ciudad y dañó seriamente la estructura. Las autoridades provinciales decidieron demolerla y construir «algo más resistente».
La obra maestra de Alejandro Bustillo
Entre 1930 y 1940 nació la rambla que conocemos hoy. Pero esta vez el proyecto era mucho más ambicioso. No se trataba solo de un paseo costero, sino de un conjunto monumental que incluiría el Casino Central y el Hotel Provincial.
El arquitecto Alejandro Bustillo fue el elegido para diseñar esta obra maestra. Bustillo ya era una figura reconocida en la arquitectura argentina y tenía ideas claras sobre lo que Mar del Plata necesitaba.
El contexto político también era particular. Manuel Fresco gobernaba la Provincia de Buenos Aires y quería transformar Mar del Plata de balneario aristocrático en destino accesible para las clases medias. Para lograrlo, pavimentó la Ruta 2 conectando el balneario con Buenos Aires, y al mismo tiempo planificó esta renovación completa de Mar del Plata que incluía infraestructura turística de primer nivel.
Un diseño que marcó época
Bustillo eligió travertino (una hermosa roca para la construcción) para recubrir el paseo y diseñó los edificios con fachadas estilo Luis XIII, usando ladrillo visto y mansardas de hormigón armado. El resultado fue una imagen pintoresca y distintiva que se convirtió en la postal marplatense por excelencia.
La construcción avanzó a gran velocidad. Mientras levantaban la nueva rambla, demolían a pico y pala la antigua Rambla Bristol, que ya mostraba signos de deterioro por haber sido construida demasiado cerca del punto de marea alta.
En 1939 se inauguró el casino. En 1941, el presidente Ramón Castillo inauguró oficialmente la rambla, coronada por dos estatuas de lobos marinos diseñadas por José Fioravanti. El hotel tardó un poco más y se terminó en 1950.
Durante décadas, la rambla funcionó como el corazón turístico de Mar del Plata. Familias enteras la recorrían, parejas se sacaban fotos junto a los lobos marinos, y comerciantes instalaban sus puestos aprovechando el flujo constante de visitantes.
La renovación del siglo XXI
Hace pocas semanas, en julio de 2025, el ministro Gabriel Katopodis anunció el inicio de las obras de renovación integral. «Llegó el día de poner manos a la obra en la Rambla de Mar del Plata para que este lugar, que es de los más importantes por su valor patrimonial, vuelva a brillar como en sus mejores tiempos», declaró durante el recorrido inaugural.
La intervención abarca más de 38.000 metros cuadrados divididos en dos etapas. En la primera se trabajarán 25.300 m2 con renovación de solados, equipamiento urbano, reconversión del sistema lumínico y restauración de los emblemáticos lobos marinos.
Los trabajos incluyen recuperación de baldosas originales (se conservará alrededor del 30% del solado histórico), desobstrucción de desagües pluviales, colocación de luminarias LED, y reconstrucción de sectores verdes con nuevo paisajismo.
Un patrimonio que trasciende generaciones
La rambla de Mar del Plata es mucho más que infraestructura turística. Representa la transformación de Argentina durante el siglo XX: desde el balneario aristocrático hasta el turismo social, desde la arquitectura academicista francesa hasta el monumentalismo de los años ’40.
Con esta nueva puesta en valor, se estima que l obra busca mejorar la seguridad peatonal, disminuir la contaminación visual del frente costero y fomentar la integración urbana.
Después de más de un siglo de historia, la rambla marplatense se prepara para una nueva etapa. Entre el legado de Bustillo y la tecnología del siglo XXI, este ícono costero promete seguir siendo el corazón de una ciudad que nunca deja de sorprender a sus visitantes.
