Las cámaras empresarias del sector de transporte urbano advirtieron este miércoles que enfrentan una grave crisis financiera, lo que pone en riesgo el pago de los salarios correspondientes a noviembre para unos 50 mil trabajadores. Según señalaron, es urgente realizar un ajuste tarifario o incrementar las compensaciones estatales para sostener el servicio.
Las empresas destacaron que mientras los ingresos por tarifas y subsidios no aumentan desde junio, los costos operativos no han dejado de crecer. Un ejemplo de ello es el precio del gasoil, que subió de $941 a $1.123 por litro en la Ciudad de Buenos Aires entre junio y diciembre, según datos del portal Surtidores.
Además, el atraso en las compensaciones por parte de la provincia de Buenos Aires ha profundizado los problemas financieros, afectando especialmente a las líneas provinciales y comunales.
De acuerdo con estudios independientes, el costo real por pasaje asciende a $1.300, mientras que el ingreso promedio actual es de $870. Este desfasaje, sumado a una inflación interanual en transporte del 248,7%, según datos del INDEC de octubre, agrava aún más el contexto.
En relación con las recientes actualizaciones salariales, las empresas señalaron que los incrementos se realizaron bajo «parámetros responsables» para no impactar a los usuarios ni al gasto estatal, aunque estos ajustes fueron inferiores al índice inflacionario.
Las cámaras advirtieron que, de no recibir una solución inmediata, se verán comprometidas la operación normal de los servicios y el cumplimiento de obligaciones salariales. La crisis pone de manifiesto la necesidad de un ajuste estructural en el sector del transporte urbano, tanto en términos tarifarios como de políticas de subsidios.
Con esta situación, miles de usuarios podrían enfrentar dificultades en su movilidad cotidiana, mientras las empresas y el Estado buscan alternativas para evitar el colapso del sistema.
