Daniel Scioli no puede negar la estrecha amistad que mantiene con Guillermo Francos. El ministro del Interior ha tomado la decisión de designar al embajador en Brasil como su segundo al frente de una supersecretaría que consolidará las áreas de Turismo, Deportes y Medio Ambiente.
A pesar de las advertencias recibidas, donde muchos señalan el riesgo de tener a un político tan resiliente y ambicioso como Scioli en un papel secundario, Francos ha desestimado las preocupaciones con firmeza, respondiendo a los comentarios con un simple «No pasa nada, Daniel es mi amigo».
Scioli, quien estuvo muy cerca de convertirse en el candidato presidencial del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, ahora se presenta como un ferviente defensor del gobierno libertario y celebra abiertamente su inclusión en «Las fuerzas del cielo».
Su habilidad para capitalizar políticamente áreas sensibles de la gestión, como Turismo y Deportes, ya ha sido demostrada durante el gobierno de Eduardo Duhalde. En medio de la devaluación y la pesificación asimétrica, Scioli logró destacarse como uno de los funcionarios mejor valorados, llegando incluso a ocupar el cargo de vicepresidente bajo la administración de Néstor Kirchner
