El viernes 16 de enero, Antonietta Gullo, vecina histórica de Quilmes, celebró un acontecimiento muy especial: sus 100 años de vida, rodeada del cariño de su familia y de una historia profundamente ligada al crecimiento del distrito.
De nacionalidad italiana, Antonietta llegó a la Argentina en 1952, en una época marcada por la inmigración europea y la construcción de nuevos proyectos de vida. Su arribo al país estuvo atravesado por una historia de amor: se había casado por poder con Juan Sgroi, también italiano, quien ya residía en el municipio de Quilmes, lugar que desde entonces se transformó en su hogar definitivo.
A lo largo de estas más de siete décadas en la ciudad, Antonietta formó una familia numerosa y unida. Es madre de dos hijas, abuela de siete nietos y bisabuela de cinco bisnietos, dejando una huella imborrable en varias generaciones.
La historia familiar también está estrechamente vinculada a la identidad quilmeña: su esposo trabajó y se jubiló en la Cervecería Quilmes, símbolo del desarrollo industrial local, mientras que Antonietta fue durante más de 60 años comerciante, al frente de la tradicional tienda “Las Dos Hermanas”, un espacio muy recordado por vecinos y vecinas del barrio.
