En las últimas semanas, el Municipio de Florencio Varela avanzó con Iluminación LED y nuevos asfaltos, destinados a fortalecer tanto la red vial y el sistema lumínico del partido.
En primera instancia, el intendente, Andrés Watson, supervisó la modernización de la iluminación en Las Margaritas, el quincuagésimo noveno barrio del distrito en completar su alumbrado público con tecnología LED.
En la intersección de las calles Escobar con Brochero, la máxima autoridad distrital indicó «la colocación de 587 artefactos, con lo que superamos los 28.000 aparatos en Florencio Varela».
El Alcalde remarcó: «A partir del respaldo permanente del gobernador Axel Kicillof, invertimos en diversas herramientas vinculadas con la protección ciudadana en pos del bienestar de la comunidad y a pesar del desfinanciamiento del gobierno nacional».
Leonardo, presidente de la Sociedad de Fomento «Las Margaritas», sintió «más seguridad: con mayor claridad y más visibilidad, estuvimos más tranquilos». «La gente comenzó a circular con menos miedo. Aumentó el movimiento en la cuadra», contó.
Pedro, residente por más de cinco décadas en el área, expresó: «Notamos el acompañamiento del Estado, no solo por estas tareas, sino también por el refuerzo del patrullaje».
«La renovación fue espectacular», afirmó Valeria, vecina, respecto a las flamantes luces. «Antes, no entraban los remises ni las ambulancias. Ahora, cambió», celebró la mujer.
Por otro lado, el Mandatario conversó con frentistas durante el monitoreo de la obra de asfalto realizada sobre La Zamba, entre Av. Novak y Blandengues.
El Jefe Comunal describió «la pavimentación de una conexión muy importante para facilitar el acceso al Centro de Salud, a la delegación municipal y a la base SAME». Ratificó su «compromiso de ampliar los espacios urbanísticos esenciales a fin de mejorar la calidad de vida de la ciudadanía».
Con financiamiento de la administración de Watson, las acciones conformaron un circuito desde la Av. Novak hasta la estación de trenes que incluyó las labores finalizadas en las arterias vehiculares adyacentes. Además, instalaron bocas de tormenta con el objetivo de evitar anegamientos.
Con más de medio siglo de residencia en las inmediaciones, Luciana evocó: «Llegué a los 15, había tres casas. Fue maravilloso el progreso que hubo». «Al ver todo el trabajo no tuve nada que envidiarle a la Av. 9 de Julio», opinó risueña.
«Nací acá 49 años atrás», narró Cristina. «La zona mejoró totalmente, el hecho de poder salir con mi silla de ruedas y permitir el ingreso de autos para transportarme fue fundamental», explicó. «Cuando vino Andrés a inaugurar la calle aledaña, prometió que en 2025 seguía La Zamba. Él cumplió», agregó.
Con mucha emoción, Paula, oriunda del lugar, recordó: «Mi abuelo vivió acá. Luchó mucho por esto y aunque él no llegó a verlo, nosotros sí. Fue una victoria compartida».
Faustina caminó unos metros junto a su esposo. «Realmente, necesitábamos estos avances. En otras ocasiones, nos mojábamos la mitad de la pierna al cruzar a la salita si llovía, así que significó un gran adelanto. Quedó más lindo y arreglado», concluyó.
